Saúl Martínez
Jorge Juárez dijo que las tuberías de agua en Chinandega son antiguas, desde la Administración Somoza.
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Sin agua quedaron ayer unos 18 mil usuarios chinandeganos debido al colapso de tuberías, lo que obligó a Enacal al corte del suministro en cuatro pozos.
Las calles del barrio Santa Ana se anegaron del vital líquido, lo que provocó que dos vehículos y un ciudadano cayeran a la fosa del tubo roto en la calle oeste, posterior a la delegación policial.
Doña Estela Argeñal se percató del pequeño chorro en sus tuberías a las 4:45 a.m. y recogió agua en baldes para sus necesidades más urgentes.
Uno de los vehículos cayó a las 6:30 a.m. con un estudiante a bordo. El hueco no era advertido por los conductores debido a la corriente de agua sobre las calles.
“Las chavalas se levantaron a las 4:00 a.m. y ya estaba roto el tubo con la gran laguna”, dijo Carmen López.
CAYÓ AL HUECO
El conductor Carlos Santana circulaba apresurado de sur a norte, rumbo al colegio Mántica Berríos, y de repente cayó en la hondonada.
“Siempre circulo por aquí, ahora no había ninguna señal”, dijo Santana mientras pedía ayuda para que lo remolcaran.
Margarita López, vecina del lugar, lamentó los daños y el desabastecimiento del vital líquido, que provocó que algunos centros de estudios recortaran el horario de clases.
Martín Barrientos, trabajador de Enacal, precisó que el tubo socavó la tierra dejando un agujero que no era divisado por los que ahí pasaban.
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