Ramón H. Potosme
Hasta la noche de ayer, las autoridades indígenas del territorio Mayangna Sauni Arungka (Matumbak), el alcalde de Bonanza Alexander Alvarado y representantes de los mestizos sostuvieron una reunión, pero no lograron acuerdos. Mientras, la construcción de la carretera que llegaría al núcleo de la reserva de Bosawas estará suspendida.
La reunión continuará el próximo 18 de abril.
Las autoridades indígenas exigen el saneamiento de su territorio de 48,489 hectáreas, ubicadas entre los municipios de Bonanza y Rosita, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN). Ello implicaría la regularización y salida de colonos.
El presidente de Matumbak, Armando Edwin, aseguró que no tienen certeza de quién está impulsando la carretera, pero que deducen que es de quienes están interesados en la madera.
Señaló que los mestizos ubicados en la zona del cerro Cola Blanca aducen que están en un terreno independiente, pero que en realidad están dentro del territorio que se les tituló el 5 de junio del 2010.
Interés de Alba forestal
El diputado Noé Coleman, miembro de la comisión de asuntos étnicos de la Asamblea Nacional, aseguró que conocen de un mapa de las proyecciones de la empresa Alba Forestal que localiza la zona de Cola Blanca y Cerro Bolivia como de aprovechamiento forestal, sitio donde ellos han denunciado la depredación del bosque.
Alba Forestal es parte de las empresas de Alba de Nicaragua SA (Albanisa) y, según la información oficial del Marena, pretende dar a las comunidades del Caribe el poder de administrar los recursos forestales que en la primera fase sería la madera derribada por el huracán Félix en el 2007.
A la fecha los líderes del territorio indígena de Matumbak se oponen y han denunciado la construcción de un carretera que unirá a Bonanza con la zona núcleo dela reserva y que pegará con la zona de Kukalaya. Nadie se ha hecho responsable de la maquinaria que está paralizada tras la protesta de los mayangnas.
La Alcaldía de Bonanza ha negado que impulse tal proyecto y asegura que no ha dado aval de construcción. Pero para Coleman hay cierta complicidad al no evitar que la obra continúe.
Al respecto, el diputado Agustín Jarquín Anaya, expresidente de la comisión de municipios, señaló que la Alcaldía y el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales deben actuar y no esperar o ser simplemente mediadores.
A la fecha, según Coleman, han avanzado en cinco kilómetros de trocha, de una proyección de 30 kilómetros. Para llegar a los cerros Cola Blanca y Bolivia, por la distancia y el bosque, se requieren entre tres y cuatro días de camino.
De acuerdo con el Marena, la cuenca hidrográfica de Cola Blanca da origen a 35 ríos que son tributarios de otros más importantes como el Wawa, Kukalaya, Pispis, El Pijibay y otros que sirven de abastecimiento de agua potable, alimento y como vía de comunicación para decenas de comunidades. El Cola Blanca, junto al cerro Bolivia, también invadido por colonos, forman un puente natural de bosque que conecta a Bosawas con la planicie de la RAAN.
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