En Playa Azul, Puerto Sandino, en el litoral pacífico de Nicaragua, nada volverá a ser igual. Aún así en Semana Santa los bañistas llegaron para refrescarse en el lugar. LA PRENSA/G. FLORES.

Derrame de Playa Azul podría ser mayor

La cantidad de derivados de petróleo que se derramó la semana pasada en Playa Azul, Puerto Sandino, podría ser mayor a la esperada.

Wilder Pérez R.

La cantidad de derivados de petróleo que se derramó la semana pasada en Playa Azul, Puerto Sandino, podría ser mayor a la esperada.

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El ecólogo Kamilo Lara, presidente del Foro Nacional de Reciclaje (Fonare), insistió ayer en que la limpieza debe ser exhaustiva.
Según Lara, la limpieza tiene el riesgo de empeorar la situación, ya que afecta la arena de playa, tierra, agua, flora y fauna.
Cualquier movimiento en falso, incluso al caminar, puede extender la contaminación en vez de reducirla, según Lara.
La limpieza por la recuperación del producto que se derramó y la limpieza de las costas sin dañar las plantas.

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Aunque inicialmente las autoridades esperaban sacar 30 metros cúbicos de arena de playa contaminada, extraoficialmente se conoció que la cantidad ya fue superada sin que concluyan las labores de remoción de suelo afectado ni el agua en proceso de limpieza.

Esto confirma lo expresado a inicios de la semana por el viceministro del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), Roberto Araquistain, quien habló sobre la posibilidad de encontrar más producto derramado bajo la arena.

Hasta ahora el Gobierno no ha ofrecido detalles importantes sobre este derrame.

Todo lo que se conoce es que fue descubierto el martes pasado por casualidad y que probablemente la empresa responsable es Geosa, una compañía productora de energía a base de búnker, que hasta ahora no ha confirmado ni desmentido la información.

El Gobierno tampoco ha confirmado ni negado la responsabilidad de la empresa energética.

Algunos conocedores de casos de derrames temían inicialmente que el daño fuera mayor, ya que el Marena hablaba de un área afectada de 1.4 hectáreas.

No obstante, este espacio supuestamente representa el total del área por donde se desplazó el hidrocarburo hasta llegar al mar.

Supuestamente la sustancia, derivada del petróleo, llegó al mar a través de una alcantarilla, como producto de las fuertes lluvias del Miércoles Santo.

El Marena había informado que el derrame y la expansión de la sustancia, cuyo compuesto se mantiene en secreto, estaban controlados desde el fin de semana pasado.

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