Naciones Unidas/EFE
El enviado especial de la ONU y de la Liga rabe, Kofi Annan, dijo hoy que si el Gobierno sirio cumple el plan de paz tal como se comprometió, el cese total de hostilidades tiene que producirse a las 05:00 GMT del próximo martes.
«Si Siria cumple el plazo del 10 de abril (para la plena implementación del plan de paz), todo tipo de violencia tiene que parar a las seis de la mañana hora local de Damasco», dijo Annan en su comparecencia ante la Asamblea General de la ONU, al tiempo que subrayó que «se necesita más acción» y que «la violencia continua».
Annan, mediante videoconferencia desde Ginebra, señaló a la Asamblea que el Gobierno sirio le había informado que sus tropas «se habían retirado ya de las ciudades rebeldes de Idleb (norte), Zabadani (afueras de Damasco) y Deraa (sur)».
Según los opositores Comités de Coordinación Local, hoy se produjeron al menos 27 muertes, entre ellas tres de menores, y de ellos catorce ocurrieron en la provincia central de Homs, siete en Idleb, tres en Hama (centro) y tres en Duma, en la periferia de la capital.
«La violencia claramente continúa, hay alarmantes niveles de bajas y de otros abusos que se conocen a diario», señaló el ex secretario general de la ONU, que insistió en que «hay que silenciar a los tanques, los helicópteros, los disparos de mortero, las armas y todo tipo de violencia, incluyendo la tortura, las ejecuciones, los abusos sexuales, los secuestros y otras formas de abusos» de los derechos humanos.
El Gobierno del presidente Bachar al Asad se comprometió el pasado 25 de marzo a cumplir los puntos que contiene el plan de paz de Annan y el pasado domingo le comunicó que lo haría antes del 10 de abril.
El plan de paz exige a todas las partes el inmediato fin de la violencia y de las violaciones de los derechos humanos, así como asegurar el acceso de personal humanitario al país, facilitar la transición política siria hacia la democracia, el inicio del diálogo político o permitir el acceso de la prensa, entre otros.
El emisario especial de la ONU y la Liga rabe señaló también que el Gobierno sirio también le ha comunicado que «en algunas semanas» empezará a tomar medidas que no especificó de cara a la liberación de los presos políticos detenidos durante las protestas.
Según datos de la ONU, desde el inicio de las protestas en Siria a mediados de marzo de 2011, más de 9,000 personas han perdido la vida, más de 200,000 se han desplazado a otras zonas dentro del país y 30.000 se han refugiado en los países cercanos, especialmente Turquía. Annan se refirió en ese sentido a que «hay un millón de personas en Siria, incluyendo a los refugiados, que necesitan de ayuda humanitaria urgente».
Antes de la intervención de Annan, el Consejo de Seguridad -mediante una declaración presidencial- conminó a Siria a cumplir «con urgencia y visibilidad» su compromiso de poner en marcha el plan de paz aceptado. Los quince, bajo la presidencia en abril de EE.UU., instaron a Siria a cumplir «no más tarde del 10 de abril» ese plan de paz de Annan tal como se comprometieron el pasado día 1 y que implica «el cese de los movimientos de tropas hacia las ciudades, el uso de armamento pesado y la retirada militar de los centros de población».
Tras la intervención de Annan, el presidente de la Asamblea General, el catarí Nasir Abdulaziz Al Naser, y el embajador sirio, Bashar Jafari, protagonizaron un nuevo encontronazo, cuando éste último intentó «monopolizar el turno de palabra», según calificaron fuentes diplomáticas.