Millones perdidos por trabas

Cada año el país deja de recibir alrededor de 80 millones de dólares en exportaciones de carne debido a interminables problemas de acceso que tiene, o ha tenido, en al menos cuatro mercados. El país afronta serias barreras comerciales y de seguridad para llegar a unos 168 millones de consumidores.

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Wendy Álvarez Hidalgo

Cada año el país deja de recibir alrededor de 80 millones de dólares en exportaciones de carne debido a interminables problemas de acceso que tiene, o ha tenido, en al menos cuatro mercados. El país afronta serias barreras comerciales y de seguridad para llegar a unos 168 millones de consumidores.

Los obstáculos no son por la calidad, por el contrario, el país produce una de las mejores carnes de Centroamérica, sino por trabas no arancelarias o extensión de permisos por parte de países como Honduras, Guatemala y hasta hace poco México. En la lista de mercados problemáticos está Panamá, porque exige que la carne sea transada en subastas para entrar a su mercado.

También está Venezuela, porque, si bien ahora absorbe gran parte del volumen de carne exportable, el sector se siente inseguro sobre la estabilidad de ese mercado debido a que las transacciones dependen de voluntades políticas.

Nicaragua es el principal exportador de carne del istmo, pero es el país con más trabas para exportar ese producto. Del total de las ventas de carne del istmo al exterior el 80 por ciento es nicaragüense.

El presidente de la Cámara Nicaragüense de Plantas Exportadoras de Carne (Canicarne), Onel Pérez, asegura que todas estas barreras no solo han restringido la entrada de divisas al país sino que han causado “pérdidas invaluables de nuestros clientes, pues al dejar de ser nosotros suplidores confiables han buscado a otros proveedores”.

Pese a todos estos obstáculos, la producción de carne de bovino ha venido en crecimiento. En el 2011 la carne destronó al café, al situarse como el primer producto de exportación de Nicaragua, al aportar 432.01 millones de dólares frente a los 426.42 millones que aportó el café.

El presidente de la Comisión de Ganaderos de Nicaragua (Conagan) René Blandón, afirma que si bien por ahora el impacto no es “severo, porque tenemos otros mercados abiertos, nosotros como región debemos estar abiertos al comercio, a las exportaciones e importaciones”.

LAS TRABAS POR MERCADO

Guatemala ha sido el eterno dolor de cabeza de los exportadores nicaragüenses. Desde el 2009 este país le cerró el mercado a Nicaragua. Según Pérez, las autoridades de ese país en principio se negaban a emitir las certificaciones de los mataderos, pese a que las plantas ya habían sido inspeccionadas por ambos países.

Hace una semana, el titular del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), Ariel Bucardo, envió a su homólogo guatemalteco la elegibilidad por un año de los mataderos nicas para exportar carne, “pero la insidia continúa y dejaron por fuera la autorización de poder exportar vísceras y despojos comestibles”, afirma Pérez.

En ese sentido, Blandón señala que “no es posible que Guatemala acepte importar ganado en pie nicaragüense, pero se niegue a comprarnos carne bovina”. En el 2011, según cifras oficiales, la entrada de divisas por venta de carne procedente de Guatemala cayó un 42.48 por ciento con relación a 2010.

Similar problema ocurre con Honduras. Desde finales del 2010 este país no extiende permisos previos de importación. Además, según el presidente de Canicarne, las certificaciones de los mataderos vencieron desde marzo de 2009. El Magfor solicitó “múltiples veces” a Honduras que inspeccionara las plantas nicas desde finales del 2008, pero fue hasta junio del año pasado que las autoridades hondureñas procedieron a inspeccionarlas. Han pasado nueve meses, pero hasta ahora los mataderos no logran la certificación.

Blandón considera que esta medida hondureña responde a una presión que mantienen los ganaderos de ese país para evitar más competencia en el mercado interno.

EL CASO DE PANAMÁ

Desde enero de 2010 el país no exporta carne a Panamá bajo la cuota acordada en el Tratado de Libre Comercio que existe con ese país, que para el 2012 es de 1,710 toneladas métricas.

“Mientras no se resuelva la eliminación de la subasta para acceder a la cuota de Panamá, continuará el obstáculo para poder exportar a ese país”, afirma Pérez.

De hecho, según Canicarne, antes del actual tratado con Panamá, Nicaragua no tenía restricciones para la carne bovina, ni de volumen, ni de pago de impuestos. Ahora “si queremos exportar, se paga impuestos del 30 por ciento”, explica.

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