BOGOTÁ/AFP
La liberación, el lunes, de los últimos seis policías y cuatro militares cautivos de las FARC desde hace más de 12 años cierra un capítulo del secuestro con “valor político”, pero está lejos aún de abrir una perspectiva de negociación con el Gobierno, que reclamó la liberación de todos los rehenes civiles, según analistas.
Para Medófilo Medina, historiador de la Universidad Nacional de Colombia y quien conoció a varios de los más importantes jefes de las FARC, entre ellos el abatido Alfonso Cano, “las liberaciones se inscriben en el canal humanitario. No tienen una influencia directa sobre una posible negociación”.
Medina dice que “no hay que olvidar que en el 2001 las FARC liberaron a más de 200 miembros de la fuerza pública y al año siguiente se cerró el proyecto del Caguán”, en referencia al fracasado diálogo de paz que llevó a cabo el expresidente Andrés Pastrana (1998-2002).
Sin embargo, según Medina, la decisión de las FARC, que ha quedado sin rehenes de valor político, sumada a la promesa de cesar el secuestro extorsivo de civiles muestra “una voluntad de buscar una salida política al conflicto, que dependerá también de cómo el Gobierno tome ese paso”.
“Pienso que Santos sí tiene el interés, le creo cuando dice que le gustaría ser el presidente de la paz, pero esa decisión requiere de audacia y coraje. Hay sectores muy poderosos en Colombia que le apuestan a la guerra”, señaló Medina.
BUSCAN MESA DE DIÁLOGO
Desde el 2008, las FARC liberaron unilateralmente a 30 políticos, policías y militares que tenían secuestrados como “canjeables” por sus cientos de guerrilleros presos. Otros rehenes fueron rescatados en operativos de la fuerza pública, y algunos murieron en cautiverio.
A la vez, la guerrilla ha secuestrado a lo largo de los años a un número indeterminado de civiles para financiarse mediante los rescates que pagan las familias.
León Valencia, director de la Corporación Nuevo Arco Iris, especializada en el conflicto armado, resaltó que “por primera vez las FARC hacen una concesión solo con el propósito de ir a una mesa de negociación. Porque el Gobierno había pedido acabar con el secuestro y liberar a los rehenes antes de ir a un diálogo”, recordó.
El politólogo Alejo Vargas no descarta otras concesiones de las FARC con el fin de llegar a un diálogo de paz. “Ya tener en la mesa a representantes del Estado sería un logro para ellos, pues los convalida como el otro actor político. Desde el punto de vista práctico, las FARC no van a exigir casi nada, pero desde el punto de vista simbólico lo pedirán todo. El estatus político es lo que necesitan las FARC”, dijo Vargas.
Y aunque “por el momento” esa mesa de negociación se vea lejana, Medina insiste en que se debe entender que “esta no es una guerra regular y por tanto no se puede terminar en una fecha y lugar determinados”.
Las FARC, fundadas en 1964 y con unos 9,200 combatientes en la actualidad, son una de las guerrillas más antiguas del mundo.
Juan Manuel Santos, presidente de Colombia en mensaje a las FARC.
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