Javier Poveda/Vida
Estamos claros, en verano solo queremos divertirnos y olvidar el trabajo. Sin embargo, no podemos pasar por alto el cuido de nuestra salud, tanto de nuestra piel como en la ingesta de alimentos.
Los especialistas conocen y recomiendan las bondades del sol en la piel. Al igual que en todo su exceso perjudica, por lo que las primeras horas de la mañana son las más recomendables.
“La luz solar matutina es más leve. Todas las personas pueden disfrutar de ella sin preocuparse porque no es tan dañina como la vespertina —mediodía—, donde suele ser más fuerte. Recordemos que algunas pieles son sensibles, con un poco de sol se enrojecen, salen ronchas, arde, pica”, comentó la dermatóloga Carmen Adelia Gómez.
Las radiaciones solares ultravioleta de tipo A y tipo B son dañinas para la piel, especialmente durante las temperaturas altas. A corto plazo producen quemaduras y a medio y largo plazo cáncer cutáneo y envejecimiento de la piel.
Gómez dijo que debido al calor se presentan ansiedad y problemas cardiacos, por lo que recomendó la ventilación e hidratación en horas de la tarde.
Además, señaló que la piel es más sensible en esta temporada. “Hay resequedad en las manos, pies, labios, incluso cabello. Esas partes son fundamental mantenerlas hidratada. El filtro solar se debe aplicar todo los días para evitar el efecto directo de los rayos ultravioleta tipo A y B”.
Asimismo recomendó que la ducha postmar o piscina es fundamental debido a que la sal en la piel, aunque exfolia, no debe quedar en los poros y en las piscinas las personas tienden a hacer necesidades fisiológicas, las cuales entran en contacto con la piel, ojos y boca.
Por su parte la nutricionista Estela Hernández de Guido manifestó que es mejor llevar comida desde casa para evitar alguna intoxicación, especialmente con mariscos, cuando se combinan con alcohol. Además de beber agua constantemente recomendó el consumo de frutas como sandía y melón, las cuales tienen más del 80 por ciento de agua.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 B