NUEVA YORK/AFP
Kofi Annan, enviado de Naciones Unidas y la Liga Arabe, informó este lunes al Consejo de Seguridad de la ONU sobre sus esfuerzos para poner fin al derramamiento de sangre en Siria, en medio de nuevos bombardeos de las fuerzas del Gobierno contra bastiones de la oposición.
Diplomáticos explicaron que Annan se dirigió al Consejo a través de una videoconferencia desde Ginebra. La reunión fue a puertas cerradas y se llevó a cabo luego de una reunión en Estambul el fin de semana del llamado grupo «Amigos de Siria».
Annan había propuesto un plan de seis partes al presidente sirio, Bashar al Asad, para terminar con más de un año de violencia que según la ONU ha dejado más de 9,000 muertos.
Asad aceptó el plan pero la cifra de fallecidos continúa incrementándose. Este lunes, se registraron más ataques en Homs y otras ciudades, y hay nuevas señales de divisiones internas en el país.
El plan establece el fin de la violencia por ambas partes bajo supervisión de la ONU, el ingreso de ayuda humanitaria en zonas afectadas por los combates y la liberación de las personas detenidas en forma arbitraria.
Las naciones árabes llamaron a establecer un plazo para que Asad implemente el plan, pero Rusia, principal aliado de Damasco, rechazó la propuesta.
El jefe de la diplomacia rusa, el canciller Sergei Lavrov, dijo el lunes que se oponía a cualquier «retraso» o «ultimátum» para la aplicación del plan de Annan.
«Los ultimátums y los retrasos son raramente útiles», afirmó Lavrov. Mientras, en Siria fallecieron 18 personas el lunes en ataques contra los bastiones opositores y combates con desertores del Ejército, sobre todo cerca de la frontera turca, dijo el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.