Edgard Rodríguez C.
Aun sin llegar a ser una figura de enorme trascendencia en los Yanquis, Francisco Cervelli ha probado reiteradamente que es muy útil en el equipo de Nueva York.
Dotado de una habilidad defensiva notable, brazo fuerte y una gran capacidad para conducir lanzadores, Cervelli es incluso el receptor preferido por varios tiradores del club de la Gran Manzana, a pesar de tener a Russel Martin.
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“Cada quien trata de hacer las cosas lo mejor que puede y esa es mi meta en cada oportunidad que se me presenta”, señala Francisco, nacido en Valencia, Venezuela, pero de descendencia italiana, selección con la que jugó el pasado Clásico.
Cervelli no es out por regla. En su carrera tiene .272 de promedio y en más de una ocasión se ha lucido con el madero en el momento cumbre. También suma 71 remolques, pero es su manopla y su brazo, lo que más le brilla.
“La defensa es prioridad para el rol que desempeño. Mi trabajo es ser receptor suplente, pero mi meta es llegar a ser el titular en algún momento. Para eso trabajo y espero en Dios que las cosas se me den para jugar cada día”, afirmó.
Cervelli comenzó su carrera en el beisbol en el 2004, y a pesar que batalló al principio con el bate, para el 2006 dio sus primeros chispazos al resumir .309 en Clase A, mientras seguía con su labor, que lo llevó a las Mayores en 2008.
“Nada es fácil en la vida. Alcanzar las metas, requiere trabajo y disciplina. Me alegra lo que he logrado, juego para los Yanquis, lo cual para mí es especial, pero no estoy en el nivel donde deseo, así que debe seguir luchando”, agrega.
Francisco aseguró que le gustaría venir a Nicaragua y trabajar quizá un fin de semana con los receptores pinoleros que deseen escuchar sus puntos de vista. Cervelli es fácil de palabras y puede ser de mucha utilidad para los jóvenes cátcheres del país.
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