Antonio María Delgado/EL NUEVO HERALD
Enfermo y compitiendo contra una oposición más fortalecida, el presidente Hugo Chávez está volcando miles de millones de dólares a la calle en un intento por generar entre los electores una artificial sensación de bienestar de cara a las elecciones del siete de octubre, haciendo uso de una costosa fórmula de intercambio de votos por dinero que parece brindarle ciertos réditos en sus márgenes de popularidad.
Analistas consultados dijeron que el Gobierno bolivariano pisa el acelerador del gasto público hasta extremos nunca antes vistos, en una práctica que genera enormes presiones inflacionarias y que aunada la recién aprobada Ley de Costos y Precios Justos profundiza el recurrente problema de escasez del país.
NOVEDAD
Lo nuevo de esta práctica son los gigantescos montos empleados con la creación de programas sociales populistas financiados a través del endeudamiento y de un enorme fondo que obtiene los excedentes de los altos precios del petróleo, de lo que Chávez no rinde cuentas.
Setenta y dos horas después de que retornara al país tras cinco días en la isla, Chávez recorrerá nuevamente los 2,156 kilómetros que separan a Caracas de La Habana, donde lleva la recuperación del cáncer diagnosticado en junio y por el que volvió al quirófano hace poco más de un mes.
El jefe de Estado, que no ha delegado el poder y se ha apoyado en sus ministros para los actos oficiales y otras actividades públicas del Gobierno, ha anunciado que necesitará, con la de mañana, al menos cuatro sesiones más de radioterapia, aunque no descartó que alguna de ellas la realice en su país.
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Según cifras de la Oficina Nacional del Tesoro, el gasto público aumentó en 56 por ciento en el 2011 en momentos en que el Gobierno venezolano preparaba el escenario para la campaña presidencial, lo que representa una inyección a la economía de unos 28,140 millones de dólares, al tipo de cambio oficial.
El ritmo de crecimiento parece estar cobrando velocidad este año, añadió desde Caracas María Gabriela Benítez, economista de la firma Ecoanalítica, quien agregó que el gasto público acumulado entre enero y febrero mostró un incremento nominal de 61.4 por ciento en comparación al mismo período del año pasado.
El informe de Ecoanalítica, Política Fiscal: Corriendo la Arruga Hasta que el Modelo Aguante, considera que la estrategia de Chávez podría estar llegando a su nivel máximo de efectividad. “En los últimos meses hemos observado que la popularidad presidencial no responde como antes al impulso del gasto público”, resaltó el informe.
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NO HAY EN QUE GASTAR
Una de las razones esgrimidas para mostrar el grado de ineficiencia de ese gasto reside en los problemas estructurales que el gobierno ha creado a la economía del país, que registra una de las más altas tasas de inflación del mundo y recurrentes problemas de escasez.
“El gasto público va a hacer que la gente tenga dinero en el bolsillo, pero el dinero no sirve de nada si no hay en qué gastarlo”, expresó desde Caracas el analista y profesor de la Universidad Simón Bolívar, José Vicente Carrasquero.
Y la inflación, al tratar de ser manejada artificialmente por la Ley de Control de Costos y de Precios Justos, que prohibe a las empresas subir los precios de los productos, terminará en una escasez aún mayor, advirtió.
Carrasquero dijo que los réditos políticos obtenidos por Chávez a través de sus misiones podrían ser fácilmente desmontados por Capriles, si este logra recordar al elector el alud de promesas incumplidas que acumula Chávez.
El presidente Hugo Chávez emprende hoy su séptimo viaje desde junio del 2011 a Cuba, donde seguirá con el tratamiento de radioterapia que recibe para combatir el cáncer contra el que, según él mismo ha admitido, libra una “batalla dura”. Setenta y dos horas después de que retornara al país tras cinco días en la isla, Chávez recorrerá nuevamente los 2,156 kilómetros que separan a Caracas de La Habana, donde lleva la recuperación del cáncer diagnosticado en junio y por el que volvió al quirófano hace poco más de un mes. El jefe de Estado, que no ha delegado el poder y se ha apoyado en sus ministros para los actos oficiales y otras actividades públicas del Gobierno, ha anunciado que necesitará, con la de mañana, al menos cuatro sesiones más de radioterapia, aunque no descartó que alguna de ellas la realice en su país.
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