El sargento Samuel Walker y el exteniente Kevin Corley, del Ejército estadounidense, creyeron trabajar para Los Zetas, en un supuesto plan en el que matarían a miembros de una banda rival y recuperarían cocaína robada a cambio de 50,000 dólares y drogas, según una denuncia federal.
El Departamento de Justicia explicó que el sábado los hombres creían reunirse con miembros de Los Zetas, aunque lo hacían con agentes federales encubiertos que los arrestaron. Corley está acusado de ofrecer entrenamiento para el cártel.
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