Nueva York/AP
Albert Pujols le dio a los Rangers de Texas en octubre pasado un adelanto de lo que pueden esperar 18 veces en esta temporada, ahora que los Angelinos de Los Ángeles invirtieron una fortuna para que juegue en el sur de California.
Prince Fielder también ha traído su temido bate a la Americana. Los Tigres de Detroit quieren un campeonato y le ofrecieron otro botín de dinero.
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Si incluye lo que gastaron los Angelinos para quitarle el pícher C.J. Wilson a Texas, Los Ángeles y Detroit se combinaron para gastarse más de 500 millones de dólares para intentar poner fin al reinado de dos años de los Rangers como campeones de la liga. Y no se puede obviar a los demás en un agitado circuito.
Los Yanquis de Nueva York, campeones del Este, rearmaron su rotación con las incorporaciones de Hiroki Kuroda y Michael Pineda, además del retorno de Andy Pettitte.
Los Medias Rojas de Boston tienen al provocador Bobby Valentine como nuevo mánager en busca de olvidar el desastre que fue su histórico derrumbe el pasado septiembre.
Mientras “Moneyball” tuvo más éxito en las salas de cine que la concurrencia en el Coliseo de Oakland, los Atléticos le apuestan a Yoenis Céspedes, el desertor cubano con un popular vídeo en YouTube.
“La Liga Americana se ha vuelto realmente competitiva”, comentó el mánager de los Rangers, Ron Washington. “Siente que tenemos que pelear con todos”.
No es fácil ser el primer equipo que repite la conquista del banderín desde los Yanquis en 1998-2001. El presidente de los Rangers, Nolan Ryan, no cederá nada sin pelear, algo que el nuevo mánager de los Medias Blancas, Robin Ventura, conoce desde el tiempo que ambos eran jugadores.
Ryan desembolsó 107 millones de dólares por el japonés Yu Darvish, quien llega a Estados Unidos con una llamativa efectividad de 1.99 en sus últimas siete temporadas en el beisbol japonés.
Otros equipos quieren sorprender y desbaratar los planes de los favoritos. Tal es el caso de los Reales, repletos de figuras en ascenso (Eric Hosmer, Mike Moustakas y Alcides Escobar). Pero quizás tengan que conformarse con ser anfitriones en Kansas City del Juego de Estrellas, el próximo julio, en vez de disputar playoffs en octubre.
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