LONDRES/AFP
Un grupo de parlamentarios británicos escribió a los presidentes de varios países de Latinoamérica para expresarles su «fuerte respaldo» a la apertura de un debate sobre la despenalización de la droga como alternativa para luchar contra la violencia este fin de semana en Guatemala.
«La iniciativa del presidente (anfitrión) Otto Pérez ofrece una oportunidad de empezar un proceso de debate, inicialmente con los jefes de Estado centroamericanos» en la cumbre regional que celebrarán en Antigua el sábado, afirma la carta proporcionada el viernes a la AFP por el Grupo Parlamentario Interpartidista sobre la Reforma de las Políticas de Drogas.
El texto, firmado por su presidenta, Molly Mearcher, en representación de los 75 miembros del grupo, fue enviado a los presidentes de Colombia, México, Costa Rica, El Salvador, Honduras, México Nicaragua y Panamá, así como al secretario general del Sistema de Integración Centroamericano (SICA).
Pérez recibió una carta particular de «felicitación» por «iniciar este debate sobre el fracaso global de las políticas internacionales sobre drogas», una copia de la cual fue divulgada por la embajada de Guatemala en Londres.
El presidente Pérez, que asumió el poder en enero pasado, ha sugerido que una despenalización de las drogas reduciría los índices de violencia que afectan a Centroamérica, relacionados en gran parte con el narcotráfico.
Aunque la iniciativa suscita oposición en Centroamérica, los mandatarios deben discutir el sábado caminos alternativos a la represión policial y militar del crimen organizado.
En su carta general, la baronesa Mearcher afirma que «el extenso gasto en seguridad no ha logrado impedir un fuerte incremento del narcotráfico y de la violencia y de las muertes asociadas con él», sobre todo cuando, paralelamente, entre 1998 y 2008, el consumo mundial de opiáceos y de cocaína aumentó 34,5% y 27%, respectivamente.
Por ello, insta a los dirigentes centroamericanos a «alcanzar un acuerdo para poner este tema de enorme importancia mundial en la agenda de la próxima cumbre de las Américas», que se celebrará en abril en Colombia, cuyo presidente defiende también nuevos enfoques en la materia.
En esa perspectiva, el grupo informal del parlamento ofrece la ayuda que sea necesaria, incluido la participación de expertos internacionales que puedan preparar el debate.
«Sabemos que se trata de un tema sumamente complejo y que se necesitará tiempo para encontrar el camino correcto pero ha llegado la hora de empezar», concluye el texto.