Agencias/Vida
A la hora de configurar tu apariencia siempre pensamos en la camisa, los pantalones, el cinturón, etc., pero muchos hombres se olvidan de escoger con detenimiento un complemento imprescindible, los zapatos.
Este accesorio se ha convertido en la prenda clave que puede levantar un conjunto básico o, si no hacemos la elección correcta, destrozar un traje o un esmoquin.
El zapato de cordones es la opción más clásica y formal dentro de la amplia gama de calzado que podemos encontrar. Debido a su tradición, los modelos se han ido diversificando hasta dar lugar a varias opciones, entre las que debemos elegir según el momento y la ocasión.
A pesar de que la tradición zapatera viene de Inglaterra, el mocasín nace en Estados Unidos. La funcionalidad americana dio lugar a un cómodo zapato sin cordones, que mantenía la formalidad propia de los modelos con cordones y los de hebilla, para llevar con traje a la oficina. Tres son los modelos clásicos que han llegado a nuestros días: penny, beefroll y tassel.
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