Por: Róger Almanza
Bailarín profesional de salsa y folclor. Sus clases de ritmos latinos han superado a la lista de maestros famosos en las distintas escuelas de Managua. Hoy forma la Compañía de Salsa de Nicaragua y promete hacer de este país un espacio para este ritmo caliente.
::: Muchos traen el ritmo en las venas…
En mi caso no. Empecé a bailar en quinto año del colegio con un grupo para representar a la sección en las competencias intercolegiales.
::: Supongo que te terminó gustando…
Sí y para cuando terminé el bachillerato ya habíamos ganado todas las competencias del colegio.
::: ¿Y cómo siguió el cuento?
Fue divertido porque antes de la salsa vino el folclor con la Compañía Tepenáhuatl en la que 16 años después continúo como bailarín.
::: Entonces te fue fácil comenzar con ellos…
Creo que la maestra Blanca nos vio el talento. Fue un amigo el que me llevó a la escuela de danza. Recuerdo que entramos de camiseta, tenis y short de jeans, y ahí estábamos en medio de chavalos vestidos de mallas, fue divertido.
::: Y la salsa…
Fue al suave. Luego vino la invitación al grupo de Ilusiones para formar parte de la compañía masculina que bailaba con doña Vivian. Aquí es cuando realmente comienza mi carrera.
::: Sí, pero, ¿y la salsa?
Ya en Ilusiones unos amigos me pidieron que les apoyara a descifrar algunos pasos de salsa que estaban en un dvd. Les ayudé y me salió bien. De salsa solo sabía lo básico. Lo que bailaba en las fiestas con mis compañeros del Tepenáhuatl.
::: Tan sencillo…
Ni tanto. Pero así fue como formamos la primera rueda de casino. Éramos cuatro parejas. Ya pasaron 11 años de esto.
::: Al parecer te inclinaste por la salsa más que por el folclor.
Es difícil saberlo. Sigo bailando en el Tepenáhuatl pero no dejo la salsa. Estoy buscando que vengan invitados de salsa al país, trabajando para que se abra más el espacio a este ritmo. Aunque ahora me estoy enfocando más a la organización de la compañía, un trabajo que estresa.
::: Pero se dice que bailar, salsa en este caso, te relaja…
Definitivamente. La gente cree que se relajan conmigo y soy yo el que me relajo con ellos. Cada clase me da tranquilidad, pegás gritos, brincás, es todo un ejercicio…
::: Sos de los profesores más populares, tu clase siempre está llena todo el año.
Sí y realmente no sé por qué. Yo me dedico ciento por ciento a ritmos latinos y siempre ha sido la clase con más alumnos. Trato que sea una clase sencilla sin pasos que solo los maestros sepan hacer. No le podés poner también a los alumnos lo último de la radio, es jugar con todo. Para ser un buen instructor de baile tenés que conocer bien a los alumnos.
::: De conocerlos tanto te puede pasar como a vos que encontraste el amor entre tus alumnas.
Sí. Bailando conocí a mi esposa y hoy tenemos dos hijos, uno de cuatro años y el más bebé de tres meses.
::: Es clásica esa historia del profesor con la alumna…
(Risas) Fui su profesor de baile en el colegio, pero fue hasta que ella terminó la universidad que nos dimos el chance de conocernos más.
::: Entonces no es mito que los bailarines atraen al sexo opuesto…
Sí. Es que la gente tiene curiosidad (risas) de que si así se mueve en la pista…
::: Pero eso es solo un dicho o no…
(Risas)… Definitivamente no. El que sabe bailar es porque se sabe mover.
::: Pero sos casado así que tenés que evitar muchas tentaciones que pueden provocar esos movimientos.
Pero trato de ser natural. Yo sigo las bromas porque eso da un buen ambiente durante las clases. Igual cuando algún varón te dice algo, vos le seguís la corriente.
::: Pero es que también hay mucho doble sentido…
Sí, es que el nica así es, entonces no podés molestarte ni mucho menos detener las bromas.
::: ¿Cómo organizás tu grupo de clases?
Siempre hay más mujeres, creo que es porque hay muchos profesores que se pasan y hacen más pasos destinados a las mujeres y por eso los hombres se corren.
::: ¿Y qué hacés vos?
Equilibro. Les explico a los varones cómo deben ser sus movimientos. En la salsa el varón debe ser rumbero, por eso debe tener los puños cerrados.
::: Sigue siendo mito esto de que en las clases de baile la mayoría de los varones son gay…
Creo que es mito. Además si bailan con el estilo adecuado es muy difícil saber si el varón es gay o no.
::: Pero la salsa es bien sexual…
En la salsa también hay mucho sexo entre líneas.
::: Por eso es fácil enamorarse de tu pareja de baile…
Completamente fácil, pero una de las reglas que mantengo es no hacerlo.
::: ¿Por qué?
Es peligroso. Cuando se separan se crean conflictos. Y en lo personal me ha costado tres parejas de baile.
::: Pero puede funcionar también…
Sí, yo he estado en cinco bodas de parejas de baile.
::: La salsa es tu trabajo principal en este momento…
Claro. Es por lo que mi corazón late.
::: ¿Qué es lo más difícil de ser un profesor de salsa?
Que nadie crea en la salsa.
::: Y entonces ¿para que estás ahí?
Porque yo sí creo y mi reto es lograr espacios más grandes y lo haré.
::: Entonces hay futuro por lo que veo…
Por supuesto. Ya estoy trabajando con dos orquestas de salsa y la gente verá como es ir a una disco con música en vivo y se acostumbrarán a pagar por la música en vivo.
::: Además se acerca la competencia…
Sí, es el 23 de marzo en Costa Rica. La Compañía de Salsa de Nicaragua estará en la competencia centroamericana y traeremos el trofeo.
::: ¿Es tu sueño?
Mi sueño es que se nombre a Nicaragua en estas competencias mundiales.
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