Sinforiano Cáceres, presidente de la Federación Nacional de Cooperativas (Fenacoop), la red de estas organizaciones más grande del país, explicó que dado el carácter de ahorro y crédito de la Caja Rural Nacional (Caruna), no se pueden financiar préstamos sin cumplir ciertos requerimientos establecidos por la Ley de Cooperativas. Y además, Caruna tiene a su favor que no existe una reglamentación que norme sus operaciones de préstamos.
“La cooperativa no tiene prohibido hacer actos mercantiles, siempre y cuando haga lo que la Ley Mercantil establece. Siempre y cuando estos actos estén soportados por un acuerdo de sus órganos de dirección y estén escrito en sus libros internos. Pero además, la Ley (de Cooperativas) dice que le podés prestar a terceros, siempre y cuando no les des ventajas a esos terceros por encima de los asociados de la misma cooperativa, ventajas como una tasa preferencial, plazos flexibles, servicios adicionales de capacitación, asistencia técnica”, explicó Cáceres.
Sin embargo, el préstamo hecho por Caruna a la Alcaldía de Managua para financiar obras en este año electoral municipal estaría establecido con una tasa de interés de un cero por ciento, algo que incluso podría convertir esta deuda en un perjuicio económico para la cooperativa. Este banco paraestatal opera con recursos provenientes del 25 por ciento de la deuda petrolera con Venezuela, la cual se origina en el pago por combustibles que hacen los consumidores nicaragüenses.
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