Lucía Vargas
Con diagnóstico reservado se encontraba ayer Berta Patricia Duarte Medrano, de 20 años, luego de dos cirugías que le practicaron en el hospital Amistad Japón Nicaragua, de Granada, tras ingresar el lunes al mediodía con dolores de parto.
Ella fue ingresada a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), la medianoche del martes, donde permanecía hasta ayer en la tarde, tras una segunda cirugía en la que le extirparon la matriz por supuestas complicaciones.
No obstante, la familia considera que hubo negligencia médica y se quejan de las autoridades del hospital y del Silais, que hasta ayer no habían explicado qué fue lo que complicó tanto a la joven para que ahora esté tan grave, pues dicen que nunca presentó problemas durante el embarazo.
DESDE EL LUNES
La joven fue intervenida quirúrgicamente la noche del martes, según su familia, tras pasar más de 30 horas con dolores. “A ella le pusieron tres bolsas de suero abortivo durante todo el día martes y cuando los médicos vieron que la bebé presentaba problemas cardiacos decidieron a última hora meterla a quirófano para practicarle una cesárea”, dijo María de la Concepción Medrano Cano, tía de la joven.
Según la señora, la niña nació bien, pero a su sobrina la devolvieron al quirófano porque gritaba de dolor en el vientre y empezó a inflamarse. “Cuando salió de la segunda operación, después de la medianoche del martes, le preguntamos a la doctora qué había pasado, ella dijo que tuvieron que sacarle la matriz porque tenía un problema”, sostuvo la mujer.
Los familiares de la muchacha solicitaron con urgencia sangre tipo B negativo. La madre de la joven dijo que no le han explicado por qué le sacaron la matriz y por qué su hija se estaba desangrando después de la cesárea.
LA PRENSA buscó la versión por parte de las autoridades del Silais, pero no hubo respuesta.
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