El arzobispado de La Habana denunció ayer que el encierro de trece disidentes en la iglesia La Caridad responde a una estrategia “preparada y coordinada” en varias regiones del país para crear “situaciones críticas”, mientras se acerca la visita del papa Benedicto XVI a Cuba el 26 de marzo. El grupo Partido Republicano pretende, con el encierro, que el papa escuche sus demandas de apertura política.
AFP
Buscan clima crítico
El arzobispado de La Habana denunció ayer que el encierro de trece disidentes en la iglesia La Caridad responde a una estrategia “preparada y coordinada” en varias regiones del país para crear “situaciones críticas”, mientras se acerca la visita del papa Benedicto XVI a Cuba el 26 de marzo.