Javier Poveda/Vida
Colores como el verde menta, rosa chicle, amarillo limón se pronosticaron a inicios del 2012 como la opositora al “color blocking”, otra tendencia que usa colores más electrizantes.
La diseñadora nicaragüense Norma Gómez introdujo en su colección piezas encantadoras jugando con esta tendencia.
En las pasarelas el rosa parece ser el color que más ha destacado, sobre todo en forma de vestidos vaporosos y lenceros y mucho encaje, todo muy femenino y romántico.
La estilista de modas Terry Flores nos expresa que la pionera en introducir los pasteles fue Donatella Versace, cuando lanzó una colección en la que vistió como Barbies a sus modelos con vestidos ajustados y sensuales y algunos estampados, sin salir de esta gama de tonalidades.
Otros diseñadores siguieron la tendencia y también la incorporaron en sus creaciones.
¿TE FAVORECE?
Esta tendencia es para las chicas que les gusta verse bien femeninas, tiernas inocentes, cálidas, pasivas, pero no todas aquellas que lo quieran llevar, pueden.
Los colores pasteles no favorecen a todo tipo de pieles, por lo que hay que usarlos con precaución. Dentro del rosa, los tonos pálidos no quedan bien a las pieles muy claras, y lo mismo pasa con el verde menta, uno de los colores más complicados. En estos casos, un ligero bronceado ayuda a que esta peculiar gama no te apague demasiado.
CÓMO LUCIRLO
Las pasarelas de primavera y verano que dieron un adelanto de esta tendencia lograron demostrar que los tonos pasteles no son solo para huevos de Pascua y para reunirse con las amigas a la hora del té.
Lo más interesante es que también tienes libertad de mezclar, porque puedes llevar un lindo vestido rosa —cóctel— unos zapatos color piel, un bolso celestito, algún accesorio en lavanda, o bien prendas en ese tono, con un bolso verde menta, para crear la tendencia completa, recomendó Flores.
Se puede crear un estilo adecuado tanto de día para trabajo, como para una noche romántica.
Toma en cuenta que aunque se vea elegante y bonito, se trata de un “look casual”.
NO ESTÁS SOLA
No todo son colores fuertes este verano, los tonos pasteles también tienen su sitio en el armario. Los colores claros como el beige, el marrón y el dorado también son tendencia. Se llevan tanto en ropa como en los accesorios y complementos como lentes, bolsos, zapatos, aros, pañuelos. Todo ello te aporta un toque de sofisticación.
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