Saúl Martínez
Marcelino Tijerino es un guardabosque voluntario que junto a Rigoberto García y otro comunitario han combatido por cuatro días el fuego en la reserva natural El Chonco-San Cristóbal. Ayer aseguró que le causa tristeza cómo se está extinguiendo la naturaleza y la fauna.
“Se han quemado unas 700 manzanas, el fuego es desde arriba y la falda del cerro El Chonco que se extiende. Se han quemado árboles de madera preciosa como laureles, ceibas y muchos animalitos”, dijo Tijerino ayer.
Unas veinte personas conformadas en brigadas de la oficina del medioambiente e Inafor asistieron el mediodía del martes al lugar, pero regresaron al anochecer. Hoy regresarán para tratar de hacerle frente a las llamaradas en el bosque.
“El incendio forestal sigue, es que el fuerte viento contribuye a eso”, dijo Fabio Lezcano, director de la oficina municipal del Ambiente.
El ingeniero Pedro Ramírez, delegado del Instituto Nacional Forestal (Inafor), lamentó que los cazadores y los que extraen miel de jicote provocan el fuego que acaba con los árboles en la importante fuente hídrica de Chinandega.
El cerro El Chonco tiene una altura de 800 metros y se ubica al noreste de la ciudad de Chinandega.
EN LA MIRA DE TOMATIERRAS
La reserva natural El Chonco-San Cristóbal, según han denunciado comunitarios y líderes, está en la mira de tomatierras que han talado y trasladado madera a El Salvador.
Muchos carretoneros además la devastan a diario para vender la leña.
Ayer se reportaron incendios forestales en 60 manzanas de la comarca La Virgen de Hato, Cosigüina, también en Posoltega y hasta en una zona de manglares en el Delta del Estero Real, lo que jamás se había dado.
Unas mil manzanas se han quemado en esta temporada seca.
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