Por César García
BOGOTÁ/AP
El costarricense Fernando Alejandro Jiménez González, que fue expulsado hoy de Colombia y enviado a Guatemala por su presunta responsabilidad en el asesinato del cantante argentino Facundo Cabral, sería uno de los enlaces de narcos colombianos con carteles mexicanos como el de Sinaloa.
La policía colombiana dijo en un comunicado que según la información acopiada por los organismos de seguridad costarricenses, el individuo conocido con el alias de Palidejo «sería enlace entre el Cartel de Sinaloa que encabeza (Joaquín) 'El Chapo' Guzmán y la organización de los hermanos 'Comba''', dos colombianos considerados entre los narcos más buscados y quienes habrían facilitado la llegada del costarricense.
Las autoridades no profundizaron sobre los detalles de la relación de Jiménez con el capo mexicano, considerado uno de los hombres más buscados del mundo y que también ha sido considerado por la publicación Forbes uno de los personajes más ricos del planeta.
El director de la policía colombiana, general Oscar Naranjo, declaró temprano a reporteros que Jiménez, de 38 años, era uno de los proveedores «de carteles mexicanos concretamente del cartel de Sinaloa, para El Chapo Guzmán. Sin embargo, lo que entendemos es que este individuo había asegurado (era) una coordinación con delincuentes colombianos» identificados como Luis Enrique y Javier Antonio Calle Serna, dos hermanos conocidos también como «Los Comba» o «Combatientes» que fueron parte del extinto cartel del Norte del Valle.
Naranjo indicó que su lazo con los colombianos Comba era para escapar de la persecución en Centroamérica, con miras de radicarse en el sur del continente, aunque no precisó donde.
«Autoridades costarricenses estiman que (Jiménez) acumuló millones de dólares desde al año 2000, que aparece en los registros que lo sitúan como un narcotraficante realmente muy visible en Centroamérica y particularmente en Costa Rica».
Jiménez era buscado internacionalmente por la justicia de Guatemala por su presunta implicación en el asesinato del trovador argentino, y Costa Rica lo requería también por delitos de blanqueo de capitales y narcotráfico, según el ministro de Seguridad de Costa Rica, Mario Zamora.
Fue detenido el sábado en una zona de la costa del Pacífico colombiano, pero su identidad fue sólo confirmada el lunes por la noche, según ha explicado la policía.
Debido a que ingresó con documentación falsa, el detenido fue expulsado el martes por la tarde en un avión de la policía colombiana que con destino a Guatemala.
Cabral, de 74 años, murió tiroteado el 9 de julio de 2011 en Guatemala cuando se desplazaba al aeropuerto La Aurora en compañía del empresario nicaragüense Henry Fariñas en una camioneta y quien habría sido el objeto principal del atentado.
El empresario, quien habría sido el blanco del ataque, sobrevivió.
El fiscal general de Costa Rica, Jorge Chavarría, declaró el martes que existe un acuerdo con la Fiscalía de Guatemala para que se le dé prioridad a la investigación en aquel país. «Consideramos que es el hecho más grave del que está acusado y debe enfrentar esos cargos», manifestó.
Naranjo narró que el viernes por la noche tuvieron pistas de informantes de la policía antinarcóticos colombiana de que una lancha rápida había salido de Panamá con rumbo a Colombia y entonces alertaron a la Armada, que ubicó en la madrugada del sábado la embarcación en una zona del departamento de Chocó, en la costa del Pacífico colombiano, a unos 400 kilómetros al norte de Bogotá.
En la lancha iban dos colombianos y un tercer hombre que se identificó como Carlos Emilio Cardona Marín, pero al notar que su acento era distinto, los agentes de la policía y la Armada comenzaron a interrogarlo y determinaron que era un ciudadano natural de Costa Rica, dijo el jefe policial.
De inmediato se envió la foto y las huellas del detenido a Costa Rica y la noche del lunes se pudo determinar que se trataba de Jiménez González, buscado por el caso del cantante argentino, dijo Naranjo.
Naranjo estimó que el costarricense intentaba trasladarse hacia alguna zona del sur del continente.
Al costarricense se le encontraron 3.600 dólares en efectivo, mientras los dos colombianos fueron liberados porque ninguno de los dos tenía antecedentes y solo fueron contratados como lancheros de la embarcación en que estaba Jiménez, dijo en conferencia de prensa por la mañana el general Luis Pérez, director de la policía antinarcóticos colombiana.
La policía colombiana explicó en su comunicado que «al parecer, Jiménez González… había roto relaciones con su antiguo amigo Henry Fariñas (investigado por narcotráfico y lavado de activos), debido a problemas de dinero, situación que lo habría llevado a tomar la decisión de asesinarlo». Circunstancialmente, cuando ocurrió el ataque, que fue perpetrado por pistoleros a sueldo, Fariñas iba acompañado del famoso músico argentino. Las autoridades de Guatemala tienen detenidos a cuatro autores materiales del atentado.
El ministro guatemalteco de Gobernación, Mauricio López Bonilla, dijo que Jiménez González se encontraba en Guatemala cuando sucedió el crimen y, junto a otros sospechosos, fue captado por cámaras de seguridad en el hotel donde se hospedaba Cabral.