Mabel Calero
Han pasado cinco días desde que la bomba del pozo de agua que abastece al barrio Fátima, de San Marcos, dejó de funcionar. Esto ha ocasionado que los pobladores compren el barril de agua a más de cuarenta córdobas.
Felipe López, habitante del barrio, sostiene que debido a la situación hay quienes se aprovechan vendiendo el barril a un alto costo y hasta la fecha Enacal no les ha dado respuesta al problema. “El barril lo están vendiendo a 40 hasta 60 córdobas. Es demasiado caro, porque ese barril lo compran a diez córdobas, prácticamente lo están convirtiendo en un negocio, ahora el Gobierno debería de mandar pipas; hace dos días vino una cisterna y solo un baldecito nos dio”, asegura López.
Los habitantes cuentan que se han organizado para ir a reclamar a Enacal. Sin embargo, el delegado solamente les dice que están en “proceso de reparación” de la bomba que los abastece de agua y que llevaran sus recibos para verificar si estaban al día.
“Fátima es un barrio grande, hay tres comunidades y hay aproximadamente más de tres mil habitantes que necesitamos el agua para consumir, para los quehaceres de la casa, bañarse. La semana pasada mis hijos no fueron a clase porque no había agua y los uniformes estaban sucios”, comenta doña Lila Canales.
Los habitantes del barrio hacen un llamado a las autoridades competentes a que resuelvan el problema de desabastecimiento, que ya les comienza a afectar el bolsillo.
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