Lucía Navas
El peso de las remesas familiares en la economía de Nicaragua es tan importante que actualmente equivalen al 50 por ciento del aporte de las exportaciones totales obtenidas el año pasado. En el 2011 el dinero enviado por nicas, que residen en el extranjero, a sus familias en Nicaragua sumaron 1,053 millones de dólares, según un informe del Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El Fomin refleja que para Nicaragua la tasa de crecimiento sería del nueve por ciento con respecto al monto recibido en el 2010. Sin embargo, conforme a la cifra que refleja el Banco Central de Nicaragua (BCN), de que en 2010 se captaron 822.8 millones de dólares en remesas, la tasa de crecimiento el año pasado es cerca del 22 por ciento.
René Vallecillo, economista, recuerda que el BCN debe actualizar las cuentas nacionales a finales de marzo. “Lo que está evidente es que las remesas más o menos representan el 16 por ciento del pib, (producto interno bruto) del país. Es una cantidad positiva y es una de las variables que explica el buen dinamismo del consumo interno”.
MÁS MIGRANTES
Vallecillo puntualiza que el hecho de recibir más dinero de los nicaragüenses en el exterior, “confirma que la migración sigue alta y estamos exportando mano de obra, porque en el país no se generan suficientes puestos de trabajo”.
Estados Unidos, Costa Rica, Panamá y España son los principales países emisores de remesas hacia Nicaragua. Vallecillo analiza que especialmente las inversiones en la ampliación del Canal de Panamá “atrae mucha mano de obra y la nicaragüense es muy apreciada”.
Vallecillo estima que las remesas en 2012 pueden crecer más, pero dependerá de que la economía de Estados Unidos y de Europa logren recuperarse de
la crisis.
PARA TODOS FUE BUEN AÑO
En el 2011 los países de América Latina y el Caribe recibieron un valor total de 61,013 millones de dólares en remesas, monto que representa un crecimiento anual de seis por ciento comparado con el año anterior.
El informe del Fomin señala que se trata de “una importante recuperación” de estas transferencias, tendencia iniciada a mediados del 2010, luego de la fuerte caída registrada en el 2009 a consecuencia de la crisis económica global.
“La perspectiva positiva de crecimiento del producto y del empleo, y reducción del desempleo, anuncia la posibilidad de un contexto económico que podrá beneficiar a los migrantes en este país e impactar de manera positiva el flujo de remesas, sobre todo a México y a los países centroamericanos”, prevé el Banco Interamericano de Desarrollo en su informe difundido esta semana.
6 y 7% es el crecimiento que se espera alcancen las remesas familiares en 2012, si se cumplen las perspectivas positivas de la economía global.
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