La casa de Douglas Pichardo Pérez, en Masaya, se vio abarrotada de vecinos y familiares, tras conocerse la noticia de la muerte de su nieta de 5 años, quien permanecía internada desde hace una semana en el hospital capitalino Fernando Vélez Paiz.
La pequeña murió a eso de las tres de la madrugada de ayer. Justo el pasado sábado su abuela, Mercedes Ortiz, también murió. Ambas y el tío abuelo de la menor, José Ramón Hernández, fueron víctimas de una explosión en un taller de fabricación de juegos pirotécnicos, el pasado primero de marzo.
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