William Aragón
Los testimonios brindados por seis de las 22 personas que fueron llevadas con engaños a México para integrar el cártel de Los Zetas, fueron argumentos convincentes para que el juez Erick Laguna Averruz declarara culpables a Walter José Morales García y a Julio César Leiva Dávila, quienes fueron acusados por crimen organizado y trata de personas.
El juicio inició el martes y concluyó ayer. Una de las víctimas, a quien se le protegió su identidad, reveló con detalles los lugares donde junto a otros nicaragüenses reclutados realizaron actividades criminales obligados por Los Zetas e incluso dijo cómo cometió varios asesinatos y descuartizó a personas en México.
“Eran 22 las víctimas que testificarían en el juicio, pero solo logramos traer a seis de ellos, porque el resto decidió huir de sus hogares y algunos emigraron del país por temor a ser asesinados”, dijo el fiscal Nelson López Rivera, añadiendo que estas personas habían rendido sus testimonios anticipados.
Dijo que la recolección de pruebas para el caso incluyó consultas con la PGR y agencias de Inteligencia de México, que lograron corroborar la participación de los dos procesados como reclutadores de nicaragüenses para integrar a Los Zetas.
Al final del juicio, y en el debate de las penas, el fiscal pidió 14 años y 6 meses de pena por los delitos de trata de personas y crimen organizado, mientras los abogados defensores solicitaron una pena de 4 años.
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