Nohelia González y Tania Sirias
Nicaragua urge en estos momentos de una nueva “arquitectura política” o pacto sociopolítico serio que goce de legitimidad y que fortalezca la institucionalidad democrática, luego de “los increíbles excesos de las elecciones” de noviembre pasado, afirmó durante su conferencia sobre la Relación de Nicaragua con los Estados Unidos, el exembajador Arturo Cruz Sequeira.
“El gran megaproyecto de Nicaragua es la democracia, que es lo que se nos escapa una y otra vez”, dijo Lacayo, para quien el país además de tener estabilidad macroeconómica requiere institucionalidad democrática, y en este sentido instó al sector privado a llenar el vacío que ha dejado el Gobierno y tomar la iniciativa de cabildear con Estados Unidos.
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Señaló que tras los resultados electorales de 2011 en el que “el procedimiento fue un desastre” podría conducir a los Estados Unidos a tomar decisiones que afectarán al país, por lo que este debe pensar en tomar medidas de política interna y externa que conduzcan a evitar futuros “castigos”.
Para Cruz en este momento las relaciones entre Estados Unidos y Nicaragua “están un poco complejas”, debido a la burocracia del ejecutivo y con el congreso norteamericano, donde los republicanos y posiciones de relevancia en las comisiones de la política exterior exigen una actitud crítica ante el gobierno de Ortega.
A su criterio, Ortega ha mantenido un equilibrio precario con Estados Unidos, donde obviamente los países del Alba son el eje central. La expectativa es que esa relación se mantenga.
En cuanto a las exigencias hechas por los senadores Bob Menéndez y Marco Rubio, de endurecer las relaciones con Nicaragua y “condenar” la falta de transparencia en las elecciones presidenciales, expresó que los republicanos “son insaciables”, es decir “que no hay forma que un gobierno como el de Ortega pueda alguna vez saciar su apetito, a menos que desaparezca”.