El Art Deco en el campo de la joyería alcanza su apogeo en la Exposición Internacional de 1925 en París, previo a la Segunda Guerra Mundial.
Muchos diseños de joyas incorporaban máscaras y motivos africanos igual que ornamentos de jungla y otros, estilos geométricos, sugeridos por el cubismo de Picasso.
Aunque inicialmente las joyas Art Deco utilizaban los materiales clásicos como oro, diamantes, esmeraldas y rubíes, los diseños abstractos y geométricos se empiezan a ver con el uso de materiales nuevos bakelite y cromo se popularizan.
Debido a su bajo costo las piezas se diseñaban más grandes y masivas, los colores se usaban menos hasta que llegaban a predominar el blanco y negro; pero a medida que la gran depresión progresa la demanda para artículos de lujo se redujo.
Las joyas fueron diseñadas con uso diverso, el cierre de un collar era removible y podía usarse como un prendedor y la cadena de los collares igualmente sustituía las pulseras con dos y tres vueltas en la muñeca y un cierre para crear la pulsera múltiple.
A principios de la década de los años treinta se celebra la exposición de las artes de bisutería, joyería y orfebrería en contraste a la economía gris mundial.
Los diamantes reinan supremo, eran cortados con el nuevo estilo baquette y colocada con otras piedras para contraste.
La casa de joyas Boucheron exhibió una pulsera con diamantes baquette perfilados con zafiros; en cambio Muaboussin incorporó diamantes de color, no vistos de moda desde el siglo XIX. De igual forma Lacloche presenta un broche y una pulsera de diamantes canarios.
La influencia del movimiento modernista Art Deco continúa hasta los años ochenta con la colección de Schlumbeger de Tiffany y Compañía.
Diseñador de Interiores
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