Nos creían el sexo débil e inferior, subestimando nuestras capacidades y habilidades, tanto físicas como intelectuales. Poco a poco hemos demostrado todo lo contrario, y lo principal, que nuestra fortaleza está en nuestro interior. Pero aún hay mucho camino por recorrer, pues la violencia, discriminación, abuso sexual y parricidio están intrínsecamente relacionados con el machismo, la principal lucha que aún enfrentamos día a día.
Siempre se ha enfatizado en hacer diferencias entre ambos sexos, que a decir verdad no tienen razón ni fundamento. El ser humano es maravilloso tal como es. Ninguno debería considerarse más que el otro, ya que nos necesitamos para continuar siendo la base de la existencia.
Podemos emprender un largo camino lleno de éxitos y sentirnos la dueña del mundo. Está en nosotras, recuérdalo.