AFP
El ejército bombardeó ayer Rastán por segundo día consecutivo y continuó los ataques en Damasco y Deraa, ignorando la presión internacional que se intensifica, con la llegada el sábado a Damasco del enviado de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan.
“Resistiremos (…) es una cuestión de vida o de muerte (…). El mundo entero nos largó pero no abandonaremos la revolución”, afirmó Anas Abu Ali, un responsable del Ejército Sirio Libre (ESL) compuesto entre otros por militares disidentes.