Agencia/VIDA
A la mitad de las personas que conviven con el VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) se les diagnostica muy tarde la enfermedad. Para evitar este problema, un grupo de científicos de la Universidad de Copenhague ha ampliado la lista de enfermedades que se consideran indicadoras de infección por VIH.
La propuesta, que será discutida en la Conferencia Internacional sobre VIH que se celebra en marzo en Copenhague, incluye enfermedades de transmisión sexual, linfoma maligno, cáncer cervical o anal, herpes zóster, hepatitis B o C, mononucleosis, dermatitis seborreica o exantema, o un descenso de los linfocitos.
Se trata de enfermedades que sobrevienen cuando el sistema inmunitario está muy debilitado y, aunque obviamente el padecerlas no significa que se tenga sida, es conveniente que los pacientes se realicen el test para descartar esa posibilidad. El diagnóstico precoz es importante, no solo para tratar a tiempo la enfermedad, sino también para evitar la expansión del virus, ya que muchas personas se convierten inconscientemente en agentes de infección cuando no saben que están infectados.
DIFERENCIAS
Los síntomas de la infección por el VIH difieren según la etapa de que se trate. Aunque quienes viven con el VIH tienden a alcanzar el pico de infectividad en los primeros meses, muchos ignoran que son portadores hasta que llegan a fases más avanzadas. En las primeras semanas que siguen al contagio, la persona a veces no manifiesta ningún síntoma, y otras veces presenta una afección de tipo gripal, con fiebre, cefalea, erupción o dolor de garganta. El sida es un deterioro serio del sistema inmunológico de una persona. Es la etapa avanzada de la infección del Virus de Inmunodeficiencia Humana. El VIH es el virus que causa el sida, y es el VIH — y no el sida — lo que se transmite a través del intercambio de la sangre, el semen, las secreciones vaginales y la leche materna.