Con su hijo, el también escritor y periodista Arquímedes González.

El legado de Julián

Convertirse en un escritor a tiempo completo fue el sueño perseguido por Julián Elizama González Suárez (La Libertad, Chontales, 1946-2012), antólogo, prologuista, ensayista, crítico literario y maestro de literatura hispanoamericana.

 

 

Arnulfo Agüero

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Entre las antologías que prologó están: La Generación del 98; La vanguardia poética hispanoamericana, y el ensayo La imaginación y la realidad en la novelística de Vargas Llosa. Así como los libros de Homero, Shakespeare, Dante Alighieri, Dostoyevsky, Víctor Hugo, Flaubert, Conan Doyle; Julio Verne; Sergio Ramírez y Adolfo Calero Orozco.

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Convertirse en un escritor a tiempo completo fue el sueño perseguido por Julián Elizama González Suárez (La Libertad, Chontales, 1946-2012), antólogo, prologuista, ensayista, crítico literario y maestro de literatura hispanoamericana.

Autor del libro de cuentos Donde tu voz no me alcance (2004) y del inédito Excavaciones imaginarias , texto último que no pudo ver publicado debido a un infarto.

“Ahora me queda más tiempo para leer y escribir”, me decía cada vez que nos encontrábamos. Estaba desempleado, hecho que aprovechaba para leer más.

En su biblioteca se encontraban libros de literatura clásica y contemporánea, impresa y digital, así como de filosofía, antropología y educación, de la cual escribió varios libros sobre estos temas.

Reconocía la influencia de escritores como Edgar Allan Poe, Guy de Maupassant, Virginia Wolf y a Hermann Broch, por su obra La Muerte de Virgilio .

Sobre su novela corta de 132 páginas, El herrero de Quibor , no le pareció que mereciera el honor de publicarla y la envió a la papelera, dejando solo tres páginas para volverla a empezar.

SU IDEAL

“Si alguna de las noches inseguras de tu existencia soñaras que has estado en el paraíso y al despertar a la mañana siguiente aparece una flor debajo de tu almohada, entonces ¿qué?”. Con este pensamiento latente en su ser, González Suárez se propuso conquistar el sueño que lo atormentó toda su vida: ser un escritor en plenitud de tiempo y creación literaria dejando sus huellas para la posteridad.

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