Edgard Rodríguez C.
Hace algunos años, cuando se hablaba del jugador más completo en el beisbol nacional, las miradas iban hacia Juan Cabrera, Julio Medina o Cayetano García, aunque también se hacía alusión a Leo Cárdenas y Ariel Delgado.
Cabrera era quizás quien más encajaba en ese perfil. Bateador de tacto y poder, corredor veloz y dueño de una defensa y brazo muy precisos, el sureño logró cifras respetables que avalan el envidiable instrumental físico que poseía.
Juan bateó .300 en su carrera, disparó más de 100 jonrones y logró la única temporada 20-20 en cuadrangulares y robos en el beisbol pinolero. Su inconveniente fue que no logró impactar con la Selección Nacional y en eso fue aventajado por Medina.
Después vimos pasar la generación de Elry Britton, Ramón Padilla y Freddy García. De ellos, Britton era el más prometedor, pero su carrera fue breve. Padilla era el de más punch y lo más parecido a Cabrera, mientras García hacía de todo y lo hacía bien.
Más adelante llegó la era de Justo Rivas y Edgard López, quienes se ganaron la simbólica distinción de jugador más completo del país, a pesar que en cierta área les apretaba el zapato.
En otro instante, las opiniones giraron en torno a Jimmy González y Ofilio Castro, de estupendo material tanto a la ofensiva como con el guante, pero a ambos les ha faltado una buena cuota de poder para ser considerados jugadores integrales.
Ahora es la época de Dwight Britton, quizás el más aventajado del momento, pero tiene muy de cerca a Renato Morales. Britton tiene todas las herramientas y se ha tornado consistente en el promedio, mientras Renato asombra por el salto dado en su juego.
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