Por Luis Alonso Lugo
WASHINGTON/AP
Estados Unidos expresó hoy cierta satisfacción porque el presidente Rafael Correa perdonó a un periodista y tres empresarios condenados a indemnizar al mandatario por 42 millones de dólares, pero dejó claro que mantiene su preocupación sobre el respeto a la libertad de expresión en Ecuador.
Sin embargo, después de una reunión con la estadounidense subsecretaria interina de Estado para el Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, y el secretario ecuatoriano de Comunicación, Fernando Alvarado, la embajadora en Washington Nathalie Cely aseguró a la AP que encontraron «mucha apertura al diálogo» sobre el tema.
La portavoz del Departamento de Estado Victoria Nuland dijo a periodistas que la libertad de expresión era un elemento importante de la democracia y obligatorio para los países que han suscrito la Carta Democrática Interamericana, horas después de que la delegación ecuatoriana conversara con Jacobson.
Cely dijo al salir del Departamento de Estado que «compartimos los mismos objetivos, un sistema interamericano fortalecido. Cuando se tienen los mismos principios y objetivos, la discusión puede volverse muy interesante».
«Creemos que existe buen espacio para fortalecer el sistema interamericano de derechos humanos y creo que en eso hemos compartido los objetivos con el gobierno de Estados Unidos», expresó la diplomática ecuatoriana.
Correa cuestionó las «grandes distorsiones» de la OEA y de su relatoría de la Libertad de Expresión, a la cual acusó de estar sesgada porque «está financiada en un 80% por Estados Unidos y la Unión Europea (UE)».
El canciller Ricardo Patiño anunció días atrás que una delegación asistirá el 27 de marzo ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para reclamar lo que Ecuador considera graves errores, como la emisión de medidas cautelares el mes pasado a favor de los periodistas demandados.
Quito sostiene que no hay amenaza a la vida ni a la libertad de expresión en Ecuador, por lo cual el mandatario ha dispuesto invitar a la presidenta de la CIDH, la estadounidense Dinah Shelton, para que visite el país, dijo Patiño.
La CIDH emite medidas cautelares para prevenir daños irreparables a personas en situaciones de gravedad y urgencia.
Cely dijo que también conversó con Jacobson sobre la confirmación que el Congreso estadounidense aún no ha concedido a Adam Namm, nominado de la Casa Blanca como embajador en Quito pero indicó que «parece que existen posibilidades de que eso suceda en el muy corto plazo».
El senador republicano Marco Rubio ha retenido la confirmación de Namm y Jacobson por sus diferencias con la política del presidente Barack Obama sobre Cuba y Nicaragua.
Cely reemplazó en enero a Luis Gallego después de que Quito y Washington expulsaran mutuamente a sus embajadores en abril a raíz de que Wikileaks hiciera públicos presuntos cables atribuidos a la entonces embajadora estadounidense, Heather Hodges, en los que esa misión señalaba que había corrupción generalizada en la policía ecuatoriana.