Previendo accidentes

Hace más de un mes una de mis amigas y colegas de trabajo se cayó al bajar las gradas de su casa y se dobló el pie derecho. “Un pequeño doblón de pie”, pensó.

Fátima Arellano

Editora

Hace más de un mes una de mis amigas y colegas de trabajo se cayó al bajar las gradas de su casa y se dobló el pie derecho. “Un pequeño doblón de pie”, pensó.

Se levantó y siguió caminando pese al dolor que la caída le produjo. Un par de horas después se reincorporó al trabajo, pero el dolor no disminuía, pues la caída que consideró no tan grave le desencadenó algunas complicaciones, como un esguince en primer grado. Según los especialistas, estos se pueden producir por un movimiento brusco, caída o golpe, causando dolor, inflamación e impotencia funcional.

Su tiempo de recuperación varía en función de la gravedad y la cronicidad de la lesión. Mi amiga estuvo de subsidio al menos por siete días. Los esguinces son más comunes en el tobillo, codo, muñeca, pulgar y cuello.
En la siguiente página abordamos más a profundidad este tema, del cual no estamos exentos.

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