EFE/VIDA
A sus 69 años y con una larga carrera cinematográfica a sus espaldas, Martin Scorsese ha decidido realizar una larga, preciosa y sentida carta de amor al cine a través de Hugo , una tierna y brillante historia infantil con unos estupendos y surrealistas personajes secundarios.
Basada en La invención de Hugo Cabret, de Brian Selznick, cuenta la vida de un niño, Hugo, quien vive escondido en una estación de trenes, donde mantiene en funcionamiento los relojes mientras busca piezas para recuperar un autómata heredado de su padre.
Con una estética preciosista y llena de detalles de una maravillosa estación en el París de los años treinta, Scorsese narra una historia en la que se mezcla un sentido homenaje a Georges Méliès, uno de los primeros cineastas de la historia.
Once nominaciones a los Óscar, de los cuales ganó cinco, y el Globo de Oro a la mejor película avalan este particular homenaje de Scorsese, que ha hecho todo un ejercicio de maestría con una impresionante colección de planos, cada uno de ellos escogido con todo el mimo y la sabiduría de la experiencia.
Hugo , que puede pese a todo pecar de sensiblería, es sin duda una película perfecta para enseñar a los estudiantes de cine lo que es el séptimo arte.
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