Anne Pérez Rivera
Huecos grandes o pequeños, parches superficiales y, principalmente, adoquines flojos son parte del panorama rutinario en el sector de los semáforos de El Dorado hasta la Carretera Norte.
En ese tramo, la Alcaldía de Managua ha ejecutado obras de remediación en los últimos tres meses. Ahí, los obreros de la comuna arrancan el viejo adoquín, rellenan los espacios vacíos y colocan un material menos gastado.
Sin embargo, las obras sucumben y las reparaciones ni siquiera aguantan a la llegada del próximo invierno que inicia en mayo.
En el tramo que va de los semáforos del Seminario hasta Linda Vista, la situación es similar. Hace algunos meses, miles de adoquines quedaron regados en plena vía y la vulnerabilidad aún continúa en muchas vías de la capital.
“El problema son las atenciones mediocres. Managua cuenta con el presupuesto para ir eliminando el adoquín y aún así esta Administración gasta los recursos en puros actos políticos, para su campaña y no para el bienestar del pueblo. Los adoquines deben desaparecer de las vías principales”, indicó el concejal opositor, Luciano García.
En el 2011, la comuna capitalina se comprometió a ir eliminando los proyectos de adoquinado en zonas de gran circulación vial. No obstante, la semana pasada inauguraron un trayecto de adoquinado en el sector de Portezuelo.
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