Por Noel Amilcar Gallegos
Corresponsal/Masaya
Desde hoy las personas que acostumbran a comprar carne de pollo en el mercado municipal Ernesto Fernández de Masaya, se encontraron que este popular producto no se estaba vendiendo debido a que los comerciantes se quejaron de la mala calidad con que está entrando el producto el cual también es rechazado por los compradores.
Los comparadores se preguntaron la razón por qué no había hoy venta de pollo?… Según alegan los vendedores “es porque no nos abastecimos de este producto». Todas las distribuidoras estamos iguales, porque nos mandan pollo de mala calidad. El pollo está viniendo con demasiado hielo, grasa y agua y de esa forma pierde el consumidor y nosotros también, ya que dejamos de vender”, manifestó Aceyna Rodríguez, presidenta del sector de pollo del mercado de Masaya.
“Vamos a seguir en la lucha, porque las empresas nos tiene que dar calidad, (además) ellos están comprometidos con el Gobierno y la sociedad. «Le queremos decir al señor Donald Tuckler (representante de Anapa) que no siga mintiendo al decir que el pollo es de calidad. Y si dice que no sabe sobre esta situación, es un mentiroso porque tengo pruebas de la negociación que él hizo con nosotros”, aseguró Rodríguez.
Los más de cuarenta comerciantes dijeron que conformaron una comisión para pedir un despacho de manera urgente con el ministro de Mific, para exponerles la situación.
Los protestantes dijeron que por el momento no permitirán la entrada de ningún camión repartidor de carne de pollo hasta que no le den una repuesta concreta a sus demandas.
Los comerciantes alegan que el problema es con la calidad de este producto y que se viene dando desde hace dos años. “Hoy asumimos las pérdidas porque nosotros le damos prioridad al consumidor, porque ellos vienen y nos reclaman, y nos dicen: yo compré dos libras (de pollo) y me salió solo libra y media por el hielo, según alegan los comerciantes.
«Un día de estos a mí me salió casi 80 libras en agua, de toda mi compra, y eso es pérdida para uno”, señaló la vendedora Olimpia García.