Redacción Domingo
Suponga que retrocede unos 2,000 años en el tiempo. Imagine que atraviesa Galilea y por un camino polvoso llega a Nazareth, después visita el río Jordán, y ahí ve a Juan el Bautista conversando con Jesús. Ahora regrese al presente y si le gustó el recorrido imaginario considere hacer una visita a Tierra Santa, a fin de seguir uno a uno los pasos de Jesucristo.
Si desea viajar a Israel puede pagar un paquete para disfrutar de un tour de diez días, que incluye visitas a Cesarea, Tiberíades, Nazareth, Jerusalén, Belén, el Mar Muerto y la famosa Masada, que inspiró la película que lleva su nombre.
El recorrido por Tierra Santa pasa por Acre, la que fuera por más de un siglo capital de los cruzados; también Ein Karem, el lugar en que nació Juan el Bautista y el monumento al Holocausto judío. Son otros destinos obligatorios el Muro de los Lamentos, el Monte de las Bienaventuranzas, donde el Mesías dio su Sermón de la Montaña, la Vía Dolorosa, en la que Jesús cargó su cruz, y la iglesia del Santo Sepulcro.
Por las noches se hospedará en hoteles de cinco, cuatro o tres estrellas, según usted elija, y además tendrá transporte terrestre, guía, desayuno y cena garantizados. Podrá probar las ensaladas, salsas picantes, el amba (encurtido de mango) y el queso labneh que pueblan la gastronomía israelí.
El Ministerio de Turismo de Israel promete darle comodidades mientras usted se sumerge en los pasajes y lugares descritos en la Biblia. Recuerde que Dios se encuentra en todas partes; pero la historia de su paso por este mundo está en Tierra Santa.


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