Carla Torres Solórzano /Vida
Como si estuviera en la comodidad de su casa, sentada en el sofá de la sala, la cantante española Rosana estremeció los corazones de los nicaragüenses en el concierto que realizó el pasado jueves en el Centro de Convenciones del Hotel Crowne Plaza.
Las velas encendidas junto a una retratera, colocadas en una mesita frente a ella, inspiraron a la cantautora.
Con más acompañante que su fiel guitarra inició el concierto al interpretar Solo veo lo que siento , para luego continuar con la conocida El Talismán.
Le siguió un repertorio de baladas melancólicas acorde con el ambiente cálido e intimo entre la voz, la guitarra y los aplausos. Sin duda la más esperada fue A fuego lento , interpretada a mitad del concierto.
Al compartir su amor por la música y sencillez, ella vistió cómodamente una camiseta blanca, chaleco negro, jeans color caqui y sus infaltables zapatos tenis.
La artista le dijo al público que solicitara las canciones que quisiera escuchar. Al mismo tiempo, entre risas pidió al público que no lo hiciera por número, como le sucedió en algunas ocasiones sin saber a cuál se referían.
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