MADRID/AFP
España adoptó este viernes una nueva reforma de su mercado laboral, que incluye una reducción de las indemnizaciones por despido y medidas para estimular el empleo de los jóvenes, en un momento en que el país soporta una tasa de desempleo récord en el mundo industrializado.
“El objetivo del Gobierno es luchar contra el paro y parar la sangría de desempleo”, explicó la ministra de empleo, Fátima Báñez, al término del consejo de ministros.
“Es la tercera reforma estructural importante del Gobierno”, recordó, “una reforma que podemos considerar como histórica”.
Tras una reforma presupuestaria que debe desembocar en un déficit del cero por ciento en 2020, y otra del sector bancario para sanearlo de sus activos inmobiliarios problemáticos, el nuevo gobierno conservador, investido en diciembre, arremete contra otro punto débil de la economía española, el desempleo, que afecta al 22.85 por ciento de la población, y en el caso de los menores de 25 años, es del 48.6 por ciento.
Esta tasa es casi tres veces más elevada que en 2007, cuando el paro alcanzó un mínimo de 7.95 por ciento gracias al auge del sector inmobiliario español.
LA SEGUNDA EN DOS AÑOS
El gobierno anterior, dirigido por el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, había adoptado en julio de 2010 una primera reforma laboral. Esta introdujo un nuevo tipo de contrato en el que las indemnizaciones por despido pasaban a 33 días de salario por año trabajado, e incluso a 20 en caso de despido por causas económicas.
Pero esta nueva forma de contratación fue poco utilizada y el contrato tradicional, que incluye 45 días de indemnización, seguía siendo el más usual. Ahora la nueva reforma lo suprime y aplica los 33 días a todos los asalariados.
El objetivo es “que se contraten nuevos trabajadores en nuestro país, con especial atención a los jóvenes y los parados de larga duración”, afirmó la ministra portavoz del gobierno, Soraya Saénz de Santamaría.
El Banco de España, la Unión Europea y el FMI, preocupados por el creciente desempleo, presionaban a España para que reformara cuanto antes un mercado laboral considerado demasiado rígido.
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