Luis Sánchez Sancho
Se conoce que Asclepios, el dios griego de la medicina al que los romanos llamaban Esculapio, tuvo varios hijos, todos ellos vinculados a la medicina o la curación de enfermedades: Podalirio, patrono de la medicina interna; Macaón, patrono de la cirugía; Telésforo, patrono de la convalecencia; Higea (de donde deriva higiene), patrona de la salud y de la prevención de las enfermedades; y Panacea, diosa de los remedios y los tratamientos para todos los males.
Podalirio y Macaón participaron en la guerra de Troya, según relata Homero en el Canto Segundo de La Ilíada, en el cual enumera las naves y los caudillos griegos que fueron a pelear en la guerra más famosa de todos los tiempos. “De los (guerreros griegos) de Trica, Itoma de quebrado suelo, y Ecalia, ciudad de Eurito el ecaleo —dice Homero en La Ilíada— eran capitanes dos hijos de Asclepios y excelentes médicos: Podalirio y Macaón. Treinta cóncavas naves en orden les seguían”.
Podalirio fue a la guerra de Troya porque había sido uno de los muchos pretendientes de la sin par Helena, y se comprometió (como todos los que quisieron casarse con la bellísima hija de Zeus y Leda), a acudir en cualquier emergencia a respaldar al que hubiese sido elegido. Y supongo que Macaón fue también a la guerra de Troya, para acompañar a su hermano pues él no estaba obligado a formar parte de la épica expedición.
En algunos relatos mitológicos se cuenta que además de combatir en la guerra de Troya con igual fiereza y heroísmo que los demás héroes griegos, Podalirio y Macaón atendieron como médicos a muchos heridos y enfermos.
Cebe mencionar que entre los trabajos médicos de Podalirio y Macaón durante la guerra de Troya, uno de los más famosos fue el que practicaron a Filoctetes. Resulta que al detenerse los barcos griegos en una isla, durante su viaje a Troya, Filoctetes fue mordido en un pie por una víbora. La herida se infestó y el pie podrido de Filoctetes hedía de manera insoportable, por lo cual Odiseo dispuso dejarlo abandonado en la isla. Pero un oráculo predijo que sin Filoctetes, quien tenía en su poder las flechas de Heracles o Hércules, los griegos no podrían ganar la guerra.
De manera que Macaón y Podalirio fueron llevados a donde estaba Filoctetes y le practicaron un tratamiento maravilloso que lo sanó y le permitió ir al campo de batalla. Allí, ya al final de la guerra de Troya el arquero Filoctetes se haría famoso porque fue él quien mató a Paris, al acertarle con una de las maravillosa flechas de Heracles oHércules.
Otro de los personajes famosos a quienes Podalirio y Macaón atendieron comomédicos y curaron en la guerra de Troya, fue Acamante, hijo de Teseo y Fedra. Acamante no estaba obligado a participar en aquella guerra, pero fue junto con su hermano Demofonte para rescatar a su abuela, Etra, quien había sido llevada a Troya como esclava de Helena cuando esta se fugó con el príncipe troyano Paris. Y curaron también al boxeador Epeo, el que en un enfrentaiento boxístico con Acamante resultó con el rostro desbaratado, pero Podalirio y Macaón lo atendieron y le dejaron la cara como nueva.
Al parecer Macaón murió en la guerra de Troya. Polidario sobrevivió y en su regreso junto con los adivinos Antíloco y Calcante, se estableció en una región del Asia Menor llamada Caria, donde fundó la ciudad de Sirno o Sardes. Tiempo después esta ciudad se llamaría Halicarnaso, donde fue construido el espléndido monumento funerario del rey Mausolo, una de las siete maravillas del mundo antiguo, del cual se derivó la palabra mausoleo.
En Caria, Polidario curó a una hija del rey local y eso le valió mucho merecimiento y riqueza.