Elízabeth Romero
El Estado de Nicaragua tiene responsabilidad de dar seguimiento al caso de implantes mamarios de la marca francesa PIP (Poly Implant Prothese), y que ha resultado un escándalo mundial por lo defectuoso de los mismos.
El abogado del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Norwin Solano, aseguró que tras un análisis de la situación a solicitud de una de las pacientes que se sometió a esa cirugía, ese organismo determinó que independientemente de que las mismas sean por razones de estética, el Estado está obligado a regularlos. También debe controlar la importación de estas prótesis que realizan las distribuidoras de insumos médico.
Las pacientes igual pueden recurrir a la instancia judicial, para acusar al cirujano plástico por negligencia médica, en caso de que no las haya advertido del riesgo que esto representaba.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A