Wilder Pérez R.
Ayer se celebró la designación de la playitas de Moyuá como el nuevo sitio Ramsar de Nicaragua, pero de fondo, lo que en verdad festejaron los pobladores del lugar era la posibilidad de iniciar una vida más próspera a partir de ahora.
Montenegro confirmó que ya se sembraron 9,000 plantas frutales, 6,000 maderables, así como pitahayas y otras plantas alimenticias.
El ecólogo Kamilo Lara manifestó que lo interesante de esto es que no solo están pensando en conservar sino también en recuperar la naturaleza.
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Con la nueva clasificación Ramsar, los poblados de San Agustín, Moyuá y Tecomapa, esperan beneficiarse con el negocio del turismo, pues aspiran a que cada vez más gente conozca y visite el lugar, ubicado entre los kilómetros 66 y 71 de la Carretera a Sébaco, en el municipio de Ciudad Darío.
“Ya tenemos las lanchas y un ranchito, esperamos ahora conseguir financiamiento para ofrecer alimentación y otros servicios, para beneficiarnos las 60 familias que estamos en esto”, comentó Tomás Moreno Rayo, presidente de la Asociación de Pobladores de Moyuá.
Para Salvador Montenegro, director del Centro para la Investigación de los Recursos Acuáticos (CIRA), el sitio donde se encuentran el humedal no es apto para el desarrollo de poblaciones urbanas, pero que, gracias al esfuerzo de la gente y coordinaciones con el Gobierno, más el aporte de la UNAN-Managua, Moyuá sirve como ejemplo a seguir.
Rosa Emilia Moreno, líder de la comunidad de Moyuá, aseguró que la gente está pensando menos en emigrar, en cortar árboles y definitivamente dejó de cazar aves, porque ahora están conscientes del beneficio económico de cuidar la naturaleza.
Pero no todo es maravilloso. Moreno también dijo que del lado más lejano del humedal todavía se sigue sacando madera de forma ilegal. Además, el camino que usan para los turistas está en área privada, y no han podido mejorar el camino público, porque solo tienen manos, palas, piochas y picos.
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