AFP
Los países de la Unión Europea (UE), salvo República Checa y Gran Bretaña, acordaron ayer en Bruselas el pacto de disciplina fiscal para Europa, durante una cumbre marcada por divisiones por el plan alemán de someter a Grecia a la tutela de Bruselas.
“Veinticinco de los 27 países de la Unión Europea (UE) aprobaron el pacto fiscal”, anunció el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy. El pacto responde a una exigencia de disciplina fiscal de la canciller alemana, Angela Merkel, a cambio de una mayor solidaridad financiera.
La cumbre estuvo consagrada a debatir fórmulas para impulsar el crecimiento y el empleo, sobre todo entre los jóvenes, uno de los principales dramas de la crisis en el viejo continente y contrarrestar los efectos de las medidas de austeridad en millones de familias europeas.
Pero una vez más, fue Grecia, epicentro de la crisis de la deuda, el tema que acaparó los debates entre los dirigentes europeos. Sobre todo después de la propuesta de Alemania de dotar a la UE de un mayor poder de decisión sobre la gestión del presupuesto griego.
“No me parece razonable poner a un país bajo tutela… Las negociaciones en Grecia avanzan en la buena dirección y tenemos grandes esperanzas de que habrá un acuerdo en los próximos días”, dijo el presidente francés Nicolas Sarkozy.
El plan alemán de someter las finanzas griegas a tutela comunitaria es absolutamente “inaceptable”, dijo Jean-Claude Juncker, el presidente del Eurogrupo, que reúne a los ministros de Finanzas de la zona euro.
La UE y el FMI han advertido que la reducción de la deuda pública griega es la condición indispensable para desbloquear un segundo paquete de ayuda por 130,000 millones de euros.
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