Imitación genuina

Apostar por lo real funciona en el mundo de la ficción cinematográfica. Según las recientes nominaciones al Oscar, de 20 seleccionados en las categorías actorales, seis encarnan a personas que existen —o existieron— fuera de cámara. En la categoría de Mejor Actor, Brad Pitt ofrece el trabajo más maduro de su carrera como Billy Beane, atribulado mánager del equipo más pobre de las grandes ligas en Moneyball . Para Mejor Actriz, se vislumbra una feroz batalla entre dos mujeres históricas: Meryl Streep como Margaret Tatcher en La Dama de Hierro , y Michelle Williams como Marylin Monroe en My Week with Marylin . Su compañero de reparto, Kenneth Branagh, está nominado por Actor de Reparto al encarnar al legendario Laurence Olivier. Probablemente cederá el premio a Christopher Plummer, interpretando a un padre de familia que se sale del clóset en el otoño de su vida en Begginers . El personaje está inspirado en el padre de Mike Mills, director de ese drama biográfico. Jonah Hill, como el genio de las estadísticas de Moneyball , simplemente no tiene chance.

Por Juan Carlos Ampié

Apostar por lo real funciona en el mundo de la ficción cinematográfica. Según las recientes nominaciones al Oscar, de 20 seleccionados en las categorías actorales, seis encarnan a personas que existen —o existieron— fuera de cámara. En la categoría de Mejor Actor, Brad Pitt ofrece el trabajo más maduro de su carrera como Billy Beane, atribulado mánager del equipo más pobre de las grandes ligas en Moneyball . Para Mejor Actriz, se vislumbra una feroz batalla entre dos mujeres históricas: Meryl Streep como Margaret Tatcher en La Dama de Hierro , y Michelle Williams como Marylin Monroe en My Week with Marylin . Su compañero de reparto, Kenneth Branagh, está nominado por Actor de Reparto al encarnar al legendario Laurence Olivier. Probablemente cederá el premio a Christopher Plummer, interpretando a un padre de familia que se sale del clóset en el otoño de su vida en Begginers . El personaje está inspirado en el padre de Mike Mills, director de ese drama biográfico. Jonah Hill, como el genio de las estadísticas de Moneyball , simplemente no tiene chance.

El nombre de Leonardo Dicaprio es conspicuo por su ausencia. Sus prospectos fueron saboteados por la fría recepción otorgada a “J. Edgar”, el biofilme de Clint Eastwood sobre la vida del siniestro fundador del FBI. Acaso esta es la excepción que confirma la regla. Cuando un actor de primer calibre encarna a un sujeto real, poco o nada puede detenerlo. En el 2004, Jamie Foxx fue Ray Charles en Ray . En el 2005, Phillip Seymour Hoffman se consagró como el escritor Truman Capote; y Reese Whiterspoon ganó la estatuilla como la cantante de música country June Carter Cash en Walk the Line. 2006 : Helen Mirren humaniza a Isabel II de Inglaterra en La Reina . 2007: Marion Cotillard experimenta la breve y trágica vida de Edith Piaff en La Mome. 2008: Sean Penn es Harvey Milk, político gay norteamericano asesinado en un crimen de odio. 2009: Sandra Bullock es Leigh Ann Tuohy, ama de casa tejana que adopta a un joven negro y lo inspira a triunfar en el futbol americano. 2010: Colin Firth es el tartamudo Rey Jorge VI en El Discurso del Rey . Todos ganadores.

De alguna manera, el actor que interpreta a un personaje real tiene ventaja, y mientras más conocido, mejor. Véase el caso de Meryl Streep: el peinado, las perlas y el corte conservador de los vestidos de Margareth Tatcher se vuelven valiosas armas de convencimiento. La pericia de la actriz entra en juego a la hora de asumir su acento característico. Solo conocemos a Tatcher por las noticias, pero el hecho que la imagen proyectada sea congruente con la que conocemos, hace que bajen las defensas y suba la estimación.

Conocimiento previo, simpatía o animosidad por el personaje, son parte de la ecuación. Meryl tendrá que trabajar extra para hacerme querer a su Maggie. Si nunca ha visto una película de Marylin Monroe, su reacción a la brillante imitación de Michelle Williams será muy diferente que si ha visto por los menos El Príncipe y la Corista , filme cuyo rodaje sirve de trasfondo a My Week with Marylin . Por mucho que admire algunas de estas brillantes simulaciones, creo que hay mas mérito en construir un personaje desde cero. Y si es un personaje real, mientras menos conocido, mejor. Sin haber visto a todos los nominados, me atrevo a decir que no hubo mejor actuación en el 2011 que la de Brad Pitt en Moneyball . Sé muy poco de baseball. No conocía nada de Billy Beane. Pero por dos horas, Pitt y el director Bennet Miller hicieron que me importara. No era un actor imitando a alguien real. Era una persona real.

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