En un acto en el que se realzó el significado de cada símbolo en las graduaciones, como la toga, el birrete, la estola, entre otros, la Universidad Thomas More realizó la noche de ayer su promoción 2011, en el marco de su décimo quinto aniversario de fundación.
Fue una ceremonia donde se reconoció el empeño de 54 graduandos, en disciplinas como gerencia empresarial, ingeniería, ciencias políticas y relaciones internacionales, economía, mercadeo y publicidad.
Fundada en 1996, la Universidad Thomas More ha egresado a 700 estudiantes, de los cuales el 25 por ciento ha realizado estudios de doctorado y maestrías en varios países del mundo.
Irene Rojas, rectora de esta Alma Máter, se dirigió a los graduandos y con emotivo tono recalcó en los caminos fáciles y anchos de la vida que llevan a la perdición como ser humano, como persona y como profesional.
“No hay nada malo en la búsqueda de las cosas materiales porque nos dan una vida digna, lo malo es la búsqueda insaciable de lo material… la búsqueda de la riqueza en el afán de poseer más cada vez, si todo lo que acumulamos queda atrás cuando morimos… la búsqueda del placer cuando no llena el espíritu… caer en la seducción del poder, estos son caminos que solo nos llevarán a la perdición”, destacó la rectora.
El inicio
El presidente de la universidad, Silvio de Franco Montalván, recordó que desde su fundación la Thomas More “jamás tuvo la intención de ser una universidad grande… era tener una universidad con alma, donde se educara, de principios católicos y formar seres humanos plenos”.
A la graduación asistieron familiares de los graduandos y el grupo completo de autoridades académicas, que en su misión están comprometidos con la calidad de los estudiantes.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A