ACAN-EFE
El exgeneral José Efraín Ríos Montt, presidente de facto de Guatemala entre marzo de 1982 y agosto de 1983, está siendo procesado por genocidio y crímenes de guerra y pasó ayer su primer día de arresto domiciliario en su casa en Ciudad de Guatemala bajo vigilancia policial.
En una decisión considerada como “histórica”, la juez Carol Patricia Flores, titular del Juzgado Primero de Mayor Riesgo, ordenó el jueves iniciar proceso penal contra Ríos Montt, de 85 años, al considerar que existen suficientes elementos que lo incriminan en al menos once masacres cometidas por el Ejército bajo su mando.
Esta es la primera vez que un exjefe de Estado de Guatemala se sentará al banquillo de los acusados y a su vez el primero en América Latina señalado por genocidio y crímenes de guerra.
En 1999, la premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, presentó ante la Audiencia Nacional de España una querella contra varios exaltos cargos militares guatemaltecos, encabezados por Ríos Montt, acusados de genocidio, torturas y terrorismo de Estado.
Una década después, la Corte de Constitucionalidad declaró “improcedente” la persecución penal española a los imputados, aunque a nivel internacional se mantienen vigentes las órdenes de captura emitidas por la justicia de España.
Fuentes de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) aseguraron ayer que “pasará mucho tiempo” antes de que Ríos Montt sea condenado o absuelto por los cargos que se le imputan.
Por lo polémico del caso, se prevé que habrá “una lluvia de recusaciones, amparos y cuanta diligencia queda, tanto de parte de la defensa como de los acusadores”.
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