Por Lucía Navas
Las economías de América Latina y el Caribe deben evaluar sus debilidades y preparar planes de contingencia para enfrentar los efectos inmediatos y de largo plazo de una desaceleración económica.
Estas son algunas de las recomendaciones que hace el Banco Mundial (BM), en su informe “Perspectivas Económicas Mundiales 2012”. El organismo predice “un año turbulento” para la economía mundial, la cual solo crecerá 2.5 por ciento (menor al 3.5) “agobiada por el efecto dominó de la crisis financiera” que enfrenta la eurozona.
La rebaja del BM se basa en que “el mundo está viviendo uno de los escenarios más pesimistas” pues “Europa está empezando a ser impactada por una recesión”.
“La tormenta financiera que afecta a Europa se ha propagado… y este contagio ha aumentado los costos de los préstamos en muchas partes del mundo y ha hecho bajar los mercados de valores mientras que los flujos de capital a los países en desarrollo han caído bruscamente”, dice el BM.
RECUPERACIÓN ESTANCADA
Similar análisis hace el Fondo Monetario Internacional (FMI), el cual también proyecta que “la recuperación económica se estanque”, haciendo que la economía mundial solo crezca 3.3 por ciento.
Para América Latina y el Caribe, ambos organismos internacionales prevén que después de varios años de crecimiento sobre la media, en 2012 el Producto Interno Bruto (PIB) se desacelere y únicamente alcance 3.6 por ciento. Aún cuando la región muestra “bases económicas relativamente sólidas”, se indica que de agravarse la situación en Europa, podrían caer sus exportaciones, la captación de remesas y verse afectados sus sistemas financieros.
En el caso de Nicaragua, se estima que su PIB crezca un 3.3 por ciento este año. El Banco Central de Nicaragua, sitúa el crecimiento entre 3.5 y 4 por ciento.
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