Javier Poveda/VIDA
Muchos conocedores de caballos concuerdan que el de raza pura española es exótico. Este fue constituido hace muchos años, con un estándar racial significante. Las principales características de este ejemplar es su perfil y frente subconvexa. Ojos en forma de triángulo, orejas medianas, labios divididos por una protuberancia labial superior.
“Esta raza tiene el trasero delgado, sin mucha carne. Su cabeza suele ser mediana o larga. Sus orificios nasales son ovalados, pero se dilatan cuando el caballo se ejercita, lo cual le permite más oxígeno en los pulmones. Su cuello es una característica muy relevante, ya que este está conformado por dos arcos, uno inferior y otro superior, paralelos ambos. Con el pelo abundante y espeso, que les da aires de elegancia”, explicó el doctor Francisco Blandino Talavera, veterinario Oficial de la Asociación Nicaragüense de Criadores de Caballos Pura Raza Española (ANCPRE).
BIEN ALIMENTADOS
Esas además de otras características que lo convierten en uno de los ejemplares más cotizados y resistentes, además hermosos de ver, sobre todo en las exposiciones. Sin embargo, este equino no esta exento de las enfermedades de manejo, aseguró el veterinario. “Sea cual sea la raza, el caballo nació para ser libre, vivir suelto, comer pasto. Nosotros lo hemos convertido en un animal de caballeriza, sin ejercicio y comiendo, no solo de zacate, sino de concentrado”.
“Estos caballos, debido a no ejercitarse tienden a padecer el cólico equino, un dolor intestinal que se debe a la sobrecarga de alimento. Suele ser la principal causa de muerte de estos animales”, detalló el especialista.
Las personas que prepararán sus caballos para exposiciones y ferias deben, sobre todo, mejorar las condiciones nutricionales, para que se vean fuertes y atléticos.
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