Oscar González Morales
Aunque el ganar el partido de anoche 7-6 le da un respiro al Bóer al ponerse arriba en la final de la LNBP, 3-2, en la cabeza del mánager Julio Sánchez no habrá descanso.
Sánchez tiene dos candidatos para lanzar mañana en Chinandega, el italo-estadounidense Christopher Cooper y el dominicano Francisco Cruceta.
“Ahora vamos a tomar la decisión sobre quién va a abrir entre Cooper y Cruceta, todavía no hay que cantar victoria, tenemos un pie adelante pero no nos vamos a confiar, aún nos falta un paso”, dijo el mentor.
Quien tuvo un buen resultado sobre la colina fue el veterano Diego Sandino, que ganó el partido en una segunda buena actuación de su parte en la serie.
“Me sentí duro, pasé varios ponches con la recta, gracias a Dios”, comentó Sandino, que confesó, “me sentía que se me iba el mundo pero gracias a Dios Berman hizo el trabajo, era feo que se me fuera en ese noveno inning”, cuando los Tigres amenazaron con empatar.
Precisamente, Berman Espinoza cerró y salvó el juego, aunque en un inicio parecía que se derrumbaba.
“Llegué muy confiado, porque el juego estaba con bastante carreras, por eso ellos se aprovecharon y le metí un poco más”, explicó el derecho.
Mario Holmann, que fue pieza importante para el Bóer al tomar bases y anotó la carrera que terminó el empate a tres, dijo que el mérito está en el bateo colectivo de la novena.
“Todos están bateando del primero al noveno y eso es lo importante. Vamos a buscar cómo terminar esa serie, no vamos a regalar nada”, señaló.
Por su lado, Omar Cisneros, mánager de Chinandega, se dijo que jugaron mal los fundamentos del beisbol y que cuando se juega así no se puede ganar.
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